Gasperini quiere una Roma más fuerte sin revolución: calidad antes que cantidad
La nueva etapa de Gian Piero Gasperini en la Roma empieza a tomar forma y el técnico italiano ya tiene clara la hoja de ruta para construir un equipo competitivo. Su idea no pasa por una reconstrucción masiva ni por incorporar numerosos futbolistas, sino por realizar pocos movimientos en el mercado, pero de un nivel muy alto.
El entrenador considera fundamental mantener la base actual del vestuario, un grupo que ya ha mostrado compromiso y confianza en el proyecto. Por ello, una de las prioridades sería renovar a varios jugadores que terminan contrato, aunque con acuerdos económicamente más sostenibles para el club. La intención es reducir el peso salarial sin perder experiencia ni estabilidad dentro del equipo.
En cuanto a fichajes, la dirección deportiva trabajaría en la llegada de únicamente tres incorporaciones importantes. Según las informaciones publicadas en Italia, Gasperini habría señalado posiciones muy concretas para reforzar: un carrilero izquierdo y dos futbolistas ofensivos capaces de actuar por detrás del delantero. La idea es que los tres sean titulares indiscutibles y tengan un impacto inmediato en el rendimiento del equipo.
La Roma estaría dispuesta a realizar una inversión considerable por cada uno de esos nombres, con operaciones que podrían rondar entre los 35 y los 40 millones de euros. El objetivo es elevar el nivel competitivo sin alterar la estructura que ya existe, apostando por perfiles de máxima calidad en lugar de una larga lista de refuerzos.
Otro punto clave del plan es evitar empezar desde cero. Gasperini cree que la continuidad puede ser un valor diferencial y que, con retoques precisos, el equipo puede dar un salto importante tanto en Italia como en Europa. Solo en caso de que alguna figura importante abandone el club, la Roma acudiría nuevamente al mercado para buscar un sustituto del mismo nivel o superior.
El mensaje del técnico es claro: menos cambios, más jerarquía y una plantilla diseñada para competir desde el primer día.


