
La Roma acelera movimientos en los despachos y ya tiene un nombre marcado en rojo para liderar la nueva etapa deportiva del club: Tony D’Amico. El actual dirigente del Atalanta es el gran favorito de la directiva romanista para asumir la dirección deportiva, una operación que cuenta además con el respaldo total de Gian Piero Gasperini.
Pese al optimismo existente en Trigoria, la operación todavía depende de un aspecto fundamental: la desvinculación contractual de D’Amico con el Atalanta. Desde el entorno de la Roma confían en que las conversaciones con la familia Percassi puedan desbloquearse en los próximos días, ya que los contactos entre ambas partes ya están en marcha.
La intención del club capitalino es cerrar cuanto antes la estructura deportiva del próximo proyecto y consideran que D’Amico encaja perfectamente en el perfil buscado por su experiencia en la construcción de plantillas competitivas y su buena relación con Gasperini, técnico que mantiene una enorme sintonía profesional con el directivo italiano.
Mientras continúan las negociaciones, en la Roma reina la confianza para alcanzar un acuerdo definitivo y avanzar en una incorporación considerada estratégica para el futuro inmediato del equipo.