Zirkzee sigue dando señales de adiós al United; el atacante no se entrena con el equipo, la Roma observa atenta
La lesión de Artem Dovbyk (que lo tendría de baja al menos dos meses) complica significativamente los planes de la Roma.
Tras las llegadas de Vaz y Malen a Trigoria, los Giallorossi también buscan fichar a Joshua Zirkzee para mejorar aún más el ataque, pero sin la salida de uno entre Dovbyk y Ferguson, el traspaso sigue siendo prácticamente imposible. Sin embargo, hay señales alentadoras desde Manchester, al menos para la Roma: el futbolista neerlandés, al igual que De Ligt, no ha entrenado con el equipo, que jugará su primer partido bajo la dirección del interino Carrick mañana a la 1:30 p.m.
La destitución de Amorim ha trastocado los planes de la Roma. Pero algo no ha cambiado: su deseo de dejar el Manchester United, algo que le reiteró a Carrick. La puerta, por lo tanto, permanece entreabierta, pero el proceso no es sencillo. De cualquier manera, se tiene que trabajar en las salidas para asegurar las llegadas. La de Baldanzi será la primera; dos años después de su llegada, está listo para cambiar de equipo. De Rossi lo espera. ¿Será suficiente? Obviamente no. Bailey también pudiera salir, pero el Aston Villa ha sido clarísimo: no lo aceptarán de vuelta a menos que haya un interés genuino por otro club, y hasta ahora si no hay nada.
Por lo tanto Roma se mantiene siguiendo con detalles la situación del atacante del ex Bologna, ya que el atacante sigue descontento con su situación en Inglaterra. Esta será una novela que muy probablemente nos tendrá enganchados hasta el final del mercado invernal.


