Wesley espera las pruebas medicas en su tobillo, a priori, sin lesión aparente

La enfermería no le da tregua a la Roma y el calendario no espera. En un momento clave de la temporada, cuando el objetivo de la Champions asoma en el horizonte, el equipo vuelve a encender las alarmas por un nuevo contratiempo físico.

El último en caer ha sido Wesley. El ex Flamengo sufrió un problema en el tobillo izquierdo tras una entrada desmedida de Rrahmani que lo dejó tendido y, poco después, fuera del partido. Abandonó el campo cojeando, con visibles gestos de dolor, mientras el cuerpo médico actuaba de inmediato aplicando hielo en la zona afectada. En los próximos días se someterá a pruebas para determinar el alcance exacto de la lesión.

La preocupación no es menor: una baja ahora sería un golpe duro a solo dos semanas del choque ante la Juventus, un duelo directo que puede marcar el destino europeo del conjunto capitalino.

Tampoco fue una noche sencilla para Matías Soulé. El talento argentino, condicionado por la pubalgia, apenas pudo disputar 45 minutos. No estaba al cien por cien, pero apretó los dientes para no perderse una cita trascendental en un contexto ya marcado por ausencias. Su esfuerzo simboliza el momento del equipo: compromiso total pese a las adversidades físicas.

Antes de pensar en la Juventus, la Roma tendrá que enfocarse en su próximo compromiso liguero frente a la Cremonese en el Olímpico. Allí, el técnico confía en recuperar piezas fundamentales. Mario Hermoso, ausente recientemente por molestias en el pie, apunta a regresar. También Manu Koné, quien sufrió una lesión de segundo grado en el bíceps femoral derecho ante el Milan y ha trabajado contrarreloj para acortar plazos.

En paralelo, persiste la incógnita sobre Paulo Dybala, cuya condición física será evaluada en los próximos días. Cada detalle cuenta en este tramo decisiv