Una Roma coral que parece haber encontrado una buena relación con el gol
La nueva Roma de Gasperini no solo gana partidos: también ha construido una identidad ofensiva donde cualquiera puede convertirse en protagonista. El conjunto giallorosso ya alcanzó la cifra de veinte goleadores distintos en lo que va de temporada entre todas las competiciones, una muestra evidente de la variedad de recursos que tiene el equipo para atacar.
El último en sumarse a esa lista fue Devyne Rensch. El lateral neerlandés estrenó su cuenta goleadora con la camiseta romanista en Parma, en un encuentro clave para la remontada del equipo. Además del tanto, provocó el penalti que posteriormente transformó Donyell Malen, completando una victoria que mantiene viva la lucha de la Roma por entrar en puestos de Champions League.
Lo más llamativo del equipo es que el peligro llega desde todas las líneas. En defensa, prácticamente todos han contribuido con goles salvo Ghilardi, Tsimikas y Angelino, este último muy condicionado por las lesiones y por haber pasado buena parte del curso alejado de los terrenos de juego. En el centro del campo, en cambio, todos los futbolistas han conseguido marcar al menos una vez, reflejando el carácter dinámico y ofensivo que Gasperini exige a sus interiores y mediocampistas.
En ataque, la tendencia se mantiene. Casi todos los delanteros han dejado su huella goleadora, incluido el joven Arena, que aprovechó su oportunidad en la Coppa Italia frente al Torino para estrenarse con el primer equipo. Esa capacidad para repartir responsabilidades evita que la Roma dependa exclusivamente de una sola estrella y convierte al equipo en un rival mucho más imprevisible.
Aun así, el nombre propio de la temporada sigue siendo Malen. El delantero neerlandés atraviesa un momento extraordinario: suma trece goles en apenas dieciséis encuentros de Serie A, además del tanto anotado desde el punto de penalti en Europa League frente al Bologna. Sus cifras lo colocan como el gran referente ofensivo del conjunto romano.
Por detrás aparecen Matías Soulé y Lorenzo Pellegrini, ambos con siete tantos, mientras que Wesley completa el podio goleador con cinco conquistas, todas ellas en el campeonato liguero.
Más allá de las estadísticas, el éxito ofensivo de esta Roma parece estar relacionado con la gestión del grupo. Pisilli lo resumió perfectamente cuando atravesaba una etapa con menos minutos: “El míster siempre nos dijo que no deja atrás a nadie”. Una filosofía que hoy se refleja en el campo, donde cada jugador se siente importante y preparado para aportar cuando llega su momento.


