Dovbyk y Ferguson, AS Roma
Dovbyk y Ferguson, AS Roma

Un toque de gol a todo el ejercito ofensivo romanista

La Roma debe encontrar lo mejor de sus hombres de arriba en una sorprendente sequía goleadora con Gasperini

No se trata de una provocación, escribe hoy Il Messaggero, sino de un dato objetivo: mañana, en el Olímpico, la Roma recibirá al Viktoria Plzen en la tercera jornada de la Europa League (21:00 h), y Gian Piero Gasperini se enfrenta a un dilema que parece más un examen de conciencia que una simple elección táctica. “Vergüenza” quizá sea la palabra adecuada para describir la situación ofensiva del equipo, con atacantes que no logran encontrar el gol ni el rumbo.

El técnico giallorosso dispone de muchas opciones, sí, pero pocas certezas. En la delantera hay de todo: jugadores que necesitan reencontrar su mejor versión, otros que han desaparecido del mapa, quienes buscan una oportunidad o recién vuelven de una larga lesión, y hasta alguno fuera de la lista europea.

Dybala, la sombra del genio

Entre ellos estará Paulo Dybala, que no marca desde febrero. Su último tanto en la Serie A fue el 2-0 ante el Venezia, de penalti, y en Europa se recuerda el doblete frente al Oporto el día 20. Desde entonces, un silencio que pesa. Este año solo ha sido titular en dos partidos, ambos como delantero centro, y cuando ha tenido minutos ha sido desplazado a banda. Gasperini confía en que la chispa del argentino reaparezca justo cuando más se necesita.

Dovbyk, Ferguson y la espera del gol

Otro de los interrogantes es Artem Dovbyk, que solo suma un gol esta temporada —ante el Verona— y aún arrastra el fantasma de los dos penaltis fallados frente al Lille. A su lado, Ferguson, llamado a ser su complemento ideal, ha ido perdiendo terreno: entre lesiones, bajas de forma y decisiones técnicas, apenas ha tenido minutos (66’ contra Lazio, 30’ con Verona, 10’ ante Inter, y 78’ frente al Lille).

El Shaarawy y Soulé, entre la continuidad y la fatiga

Stephan El Shaarawy tampoco vive su mejor momento. En los últimos cuatro partidos de liga apenas ha disputado ocho minutos, y frente al Lille solo jugó 35’. En cambio, Matías Soulé es de los pocos indiscutibles: siempre titular, siempre presente, aunque su rendimiento empieza a mostrar signos de desgaste. Gasperini podría darle un respiro, aprovechando el regreso de Leon Bailey, quien ha vuelto a entrenarse con el grupo.

Bailey, la carta sorpresa

El jamaicano no deslumbra en los entrenamientos, pero trabaja con constancia. En los últimos días, el técnico lo probó por la banda derecha —a pierna cambiada—, buscando ese “cambio de paso” que tanto se ha echado en falta. Su velocidad y atrevimiento podrían ser el arma secreta que reactive a una Roma que, más allá de los nombres, necesita recuperar identidad y gol.