Las cuentas de la Roma no cambian en exceso tras un mercado donde se ha intentado aligerar el monto salarial
La Roma ha cerrado el mercado de fichajes de verano sin los movimientos de última hora que los aficionados esperaban, y sobre todo sin darle a Gian Piero Gasperini los refuerzos deseados hasta el final. Ocho fueron las incorporaciones realizadas bajo la dirección de Ricky Massara, un número que, aunque importante, no alcanzó las dos cifras que muchos daban por seguras, con nombres como Jadon Sancho o Matteo Pessina entre los grandes ausentes, escribe ForzaRoma.
El director deportivo giallorosso quedó bajo la lupa de la afición romanista, que criticó tanto la lentitud en las negociaciones como la falta de golpes de efecto en el mercado. Todo ello bajo el condicionamiento del Fair Play Financiero de la UEFA, que obligó a la Roma a maniobrar con limitaciones y a renunciar a operaciones espectaculares. La pregunta sigue siendo inevitable: ¿se ha fortalecido realmente la Roma?
Un presupuesto más pesado
Si bien el campo dará la respuesta definitiva, los números actuales no juegan a favor de Massara. El dato más llamativo es que la masa salarial del club ha crecido respecto al cierre del mercado de verano de 2024. En ese momento, la suma de los salarios de la plantilla rondaba los 94 millones de euros.
Con las idas y venidas en enero, se generó una reducción temporal cercana a los 3 millones brutos, pero en el balance general la Roma sigue arrastrando un peso mayor en su presupuesto. El regreso de Mario Hermoso, con un contrato de 6,475 millones brutos, es un ejemplo de cómo un solo jugador puede impactar significativamente en las cuentas.
Lo que preocupa a la afición es que, más allá de los fichajes, el equipo de Gasperini no parece haber dado el salto cualitativo esperado para acercarse a los objetivos más ambiciosos. La gestión económica está marcada por la tensión entre la necesidad de reforzar al equipo y la obligación de mantener las cuentas en orden ante la UEFA.

