En la previa del encuentro, todas las miradas se posan en un duelo silencioso que se libra lejos de los focos: la elección del hombre que aportará chispa y desequilibrio en los metros finales. La mañana, según informa Radio Mana Mana Sport, arrancó con un test específico para evaluar el estado físico de Matías Soulé, aún condicionado por una pubalgia que arrastra desde hace semanas. Aun así, el talento argentino parece haber convencido al cuerpo técnico de que puede asumir la responsabilidad desde el pitido inicial.
La alternativa, Bryan Zaragoza, espera su oportunidad como revulsivo. El ex del Celta ofrece velocidad y desborde para agitar el partido en el tramo decisivo, un perfil distinto que podría resultar determinante si el guion se atasca. De momento, la balanza se inclina hacia el dorsal 18, con la idea de administrar esfuerzos y valorar el relevo durante el encuentro.
Donde no hay debate es en la mediapunta. Lorenzo Pellegrini actuará como enlace por detrás de Donyell Malen, encargado de capitalizar el caudal ofensivo. El neerlandés, en clara línea ascendente, afronta otra noche para confirmar las sensaciones que ha dejado en sus últimas actuaciones: movilidad, amenaza constante y olfato en el área.
Así, la única incógnita real se reduce a un nombre propio: Soulé o Zaragoza. Talento creativo desde el inicio o impacto eléctrico desde el banquillo. La decisión final marcará el matiz ofensivo de un equipo que busca continuidad y pegada sin renunciar al control. En ese delicado equilibrio se juega buena parte del plan de partido.

