Stephan El Shaarawy ha decidido poner punto final a su etapa en la Roma al término de la presente temporada. El delantero italiano no renovará su contrato, que expira el 30 de junio, y quedará libre a partir del 1 de julio, cerrando así un ciclo muy significativo en su carrera profesional.
Durante su paso por la Roma, El Shaarawy se convirtió en una pieza reconocible del equipo tanto por su entrega como por su versatilidad en ataque. En total, deja atrás unas cifras que reflejan su constancia: 65 goles y 50 asistencias en 346 partidos disputados con la camiseta giallorossa.
El propio jugador quiso despedirse a través de un mensaje personal en redes sociales, donde repasó su trayectoria en el club con un tono emocional y de gratitud. En sus palabras, recordó su llegada a Roma como el inicio de una etapa de crecimiento personal y profesional, marcada por desafíos, aprendizaje y momentos de gran satisfacción.
“Hay lugares que se convierten en casa sin que te des cuenta. Y luego, un día, te das cuenta de que fue mucho más… eran personas, emociones, vida. Para mí, estos 10 años han sido todo eso. Llegué aquí con sueños, ambiciones y muchas ganas de demostrar. Me voy con el corazón lleno. Lleno de recuerdos, de batallas compartidas, de inmensas alegrías pero también de momentos difíciles que me hicieron crecer, dentro y fuera del campo. En este ambiente he encontrado verdadero afecto, estima sincera y un sentido de pertenencia que va más allá del fútbol. Siempre he tratado de honrar esta camiseta de la manera más auténtica posible, dándolo todo de mí, todos los días, sin perdonarme nunca. Escribimos páginas importantes juntos, viviendo emociones que permanecerán indelebles, como la victoria de un trofeo internacional que nos ha unido aún más y que siempre llevaré dentro de mí. Con el paso del tiempo, las responsabilidades crecieron y llevar la banda de capitán fue mucho más que un papel: fue un inmenso honor y uno de los mayores certificados de estima que pude recibir. Un privilegio que siempre llevaré en mi corazón. Como todas las historias, esta también tuvo un comienzo y hoy se acerca a su fin. Esta ha sido una cosecha especial, en parte difícil, pero esto es parte del fútbol y no cambia lo que soy y lo que siempre he dado. El derbi será mi último partido en casa en el Olímpico. Y no hay mejor partido que este para poner en el campo todo lo que siempre he buscado en este juego, compromiso, respeto y dedicación por esta camiseta, pero sobre todo mi gratitud. Gracias a la sociedad, que me ha dado la oportunidad de crecer como hombre y como futbolista. Gracias a mis compañeros, con los que he compartido cada emoción.
Gracias al personal, por el trabajo y el apoyo diario. Y un agradecimiento especial a ustedes los fans… porque me han hecho sentir uno de ustedes, siempre. Me voy, pero una parte de mí se quedará aquí. Porque ciertas historias no terminan realmente, solo cambian de forma. Siempre estaré agradecido a esta sociedad y sobre todo a esta ciudad que me ha dado tanto. Gracias Roma”.

