Soulè vuelve… y Malen sonríe con su regreso
El regreso de Mati Soulé a los entrenamientos ha despertado optimismo en la Roma y especialmente en Gasperini, escribe hoy Gabriele Fasan en Il Romanista. El joven argentino volvió a ejercitarse con el grupo hace un par de días y ayer ya estuvo sobre el césped de Trigoria junto a sus compañeros, dando señales de que su vuelta a la competición está cada vez más cerca.
Aunque no ha sido un regreso espectacular, sí es alentador. Soulé, ausente desde la visita a Nápoles el 15 de febrero —donde entró en la segunda mitad sin poder dejar huella debido a una molestia de pubalgia—, apunta a estar disponible para los próximos compromisos del equipo, incluyendo la cita frente al Inter en San Siro.
Con 34 partidos jugados esta temporada, 7 goles y 7 asistencias, Soulé se ha consolidado como un jugador clave, casi con participación en un gol cada dos encuentros. Su perfil lo convierte en el heredero natural de Dybala, compartiendo no solo la nacionalidad sino también su posición y estilo de juego. Su ausencia se ha hecho notar: la Roma ha sumado tres derrotas, dos empates y dos victorias en el último mes, lo que evidencia cómo su presencia influye en la competitividad del equipo.
Además de Gasperini, su compañero Donyell Malen espera con ansias su retorno. Hasta ahora, Soulé y Malen han compartido el campo en apenas cinco partidos, con un balance de dos victorias, dos empates y una derrota, por lo que su química en el terreno de juego todavía tiene mucho por desarrollarse.
El ambiente es de cauteloso optimismo: si Mati Soulé logra recuperar su nivel, la Roma podría volver a encontrar el equilibrio ofensivo que tanto extrañó durante su ausencia.



