Mission Juve. Soulé quiere estar ahí esta vez. En una noche especial contra su ex equipo, el argentino quiere hacer su aportación en el crucial choque de la Champions League. La pubalgia le ha afectado desde finales de 2025, pero esta semana es diferente a las demás y estará totalmente centrado en la recuperación.
Hace dos semanas, no se suponía que fuera a Nápoles, pero luego decidió incorporarse y jugar, en pésimas condiciones, la segunda mitad de la temporada sin tener un impacto. Luego descansó, perdiéndose el partido en casa contra el Cremonese y ahora, ayer comenzó una nueva semana con entrenamiento individual.
Gasperini lo espera como escribe Lorenzo Pes en Il Tempo y Mati no quiere perderse la Gala en el Olímpico y hará todo lo posible por que así sea. Después de todo, la única cura para la molesta pubalgia es el descanso, pero intentar acelerar el ritmo podría merecer la pena. En el verano de 2024, el talento marplatense eligió los colores giallorossi después de que la Juventus, liderada por Giuntoli y Motta, lo dejara de lado por otras opciones. De Rossi y Dybala fueron algunas de las principales razones, pero tras un período inicial de aclimatación, el delantero argentino se integró a la perfección en el mundo giallorossi.
Su notable crecimiento con Ranieri y su nuevo rol con Gasp lo han convertido en un auténtico motor en la primera mitad de la temporada. Marcó seis goles en liga y dio cuatro asistencias. Sin embargo, su último destello llegó el 10 de enero con la asistencia a Koné y el gol fácil que dio la vuelta al partido contra el Sassuolo en el Olímpico.
Los problemas que le han apartado del protagonismo
Ya ahí, comenzaron los primeros problemas que complicaron el inicio de la segunda mitad de la temporada. Soulé fue la verdadera fuerza de un ataque deslucido, que solo él pudo encender en varios momentos. Ahora, la ex estrella del partido contra la Juve quiere volver a intentarlo, y los próximos días probablemente serán cruciales para determinar las posibilidades de éxito en su recuperación.
El otro gran exjugador, y otra ausencia notable en los últimos tiempos, es Paulo Dybala. Desde que vistió la camiseta de los Giallorossi, no ha marcado un solo gol contra los Bianconeri, y él también intenta recuperarse para el play-off. Su última aparición fue el 25 de enero, en el Roma-Milán, pero el problema de rodilla que le hacía desear estar en Nápoles lo trajo de vuelta con un dolor que no daba señales de remitir.
La Joya espera superar el obstáculo e intentar lastimar a su antiguo amor. También porque Gasperini , cuando lo tenía disponible, siempre lo consideraba su primera opción, intentando aprovechar al máximo su zurda en los últimos veinte metros. La subida es empinada para los dos exargentinos, pero la meta está a la vista, y el deseo de ser protagonistas a veces puede ser más fuerte que el dolor.

