Los silbidos no sorprendieron, sobre todo después de lo ocurrido en el partido de ida y del comportamiento mostrado en el campo por Alexis Saelemaekers. En la vuelta, la noche del belga en el Olímpico fue aún más amarga: apenas 45 minutos sobre el césped, acompañados por una fuerte pitada cada vez que tocaba el balón.
El exjugador de la Roma no ocultó su decepción por el ambiente que se generó en su contra y trató de analizar lo sucedido en una entrevista concedida al Corriere dello Sport, donde repasó el partido, la reacción de la afición y también comparó a dos entrenadores clave de su carrera.
Esto es lo que ha dicho:
De cada balón puede nacer algo importante, como ocurrió en Roma el domingo…
“Como en Roma, empezamos bien, pero después de quince minutos ellos crecieron mucho. Aun así, sabíamos cómo debíamos comportarnos y teníamos claro el objetivo: no encajar goles. Fallamos en algunas salidas y cometimos muchos errores en los pases, eso sí»”
Sobre los silbidos en el Olimpico.
“Me dolió mucho la forma en la que fui recibido en el Olímpico. Entiendo a los aficionados, pero cuando juego para un equipo nunca me guardo nada, por eso no tengo reproches hacia mí mismo. A la Roma le di muchísimo y también recibí muchísimo. En verano tomamos caminos distintos porque se dieron determinadas circunstancias».
Motta y Ranieri?
“Motta era el entrenador ideal para aquel Bolonia y para ese grupo. Ranieri lo era para esa Roma. Imagino que si se hubieran intercambiado los banquillos también lo habrían hecho bien, pero no estoy tan seguro. Motta es táctica y trabajo: doce horas al día en el campo, perfecto para ese Bolonia. Ranieri, en la Roma, buscaba el gol».

