La Roma entra en la fase decisiva de preparación antes del esperado choque contra la Lazio, en un momento en el que el cuerpo técnico empieza a recuperar piezas importantes. El ambiente en Trigoria transmite optimismo, especialmente después de que varios jugadores clave hayan vuelto a entrenarse con normalidad junto al resto del grupo.
La noticia más positiva para Gian Piero Gasperini es la recuperación de Lorenzo Pellegrini y Artem Dovbyk. Ambos ya trabajan al mismo ritmo que sus compañeros y podrían tener minutos en el derbi. En el caso del delantero ucraniano, todo apunta a que comenzará desde el banquillo para convertirse en una alternativa ofensiva durante la segunda mitad, mientras que Pellegrini presiona para regresar directamente al once inicial y recuperar protagonismo en el centro del campo.
El técnico italiano mantiene prácticamente definida la alineación, aunque todavía existe una duda importante en la zona ofensiva. Con Paulo Dybala fijo en el once y Malen confirmado en ataque, queda por decidir quién ocupará la última plaza en la mediapunta. La disputa está entre Matías Soulé y Niccolò Pisilli, dos perfiles distintos que ofrecen soluciones diferentes para un partido de máxima tensión.
Soulé aporta desequilibrio, velocidad y creatividad ofensiva, mientras que Pisilli ofrece mayor equilibrio táctico y sacrificio defensivo. Gasperini deberá decidir si apuesta por un equipo más agresivo o por una estructura más sólida desde el inicio. En las bandas no hay demasiadas dudas. Celik será titular, al igual que Wesley, que disputará por primera vez el derbi de la capital italiana.
Mientras tanto, la dirección deportiva continúa trabajando en la planificación del futuro del club, aunque toda la atención de la afición está centrada en un encuentro que puede marcar el rumbo de la temporada romanista.

