Reconstruir la dirección deportiva en busca de sintonía con Gasperini

La Roma atraviesa un momento decisivo, de esos que marcan un antes y un después en la planificación de un club. Más allá de los resultados inmediatos, la prioridad pasa por redefinir la estructura deportiva con una figura que encaje de verdad en la idea de Gian Piero Gasperini, tal y como avanza hoy Gabriele Turchetti, de il Tempo. No se busca solo experiencia o reputación, sino una conexión real en lo futbolístico, algo que claramente no ha existido con Frederic Massara. La relación entre ambos nunca terminó de consolidarse y todo apunta a un final inminente.

La escena reciente en el Dall’Ara dejó pistas claras: Massara estuvo presente, pero evitó cualquier exposición pública. Un gesto que refleja la incomodidad del momento y anticipa un desenlace cercano. Mientras tanto, la propiedad ya trabaja en la búsqueda de un nuevo responsable para el área técnica. El tiempo juega en contra, con el horizonte del 30 de junio marcando una fecha clave tanto a nivel administrativo como estratégico.

Además, el contexto añade presión. No es una temporada cualquiera: el club se aproxima a su centenario, lo que obliga a tomar decisiones acertadas en todos los frentes, desde renovaciones hasta fichajes. En ese escenario, el nombre de Cristiano Giuntoli gana peso. Actualmente sin equipo tras su paso por la Juventus, cuenta con la confianza del entrenador, un factor determinante en este proceso.

También aparece Fabio Paratici como alternativa interesante, aunque su reciente vinculación con la Fiorentina complica cualquier movimiento. Aun así, su buena relación con Gasperini lo mantiene en el radar. Otros perfiles como Tony D’Amico, que ya coincidió con el técnico en la Atalanta, o Giovanni Manna, actualmente en el Napoli, completan la lista de candidatos, aunque su disponibilidad no es sencilla. Más atrás se sitúa Sean Sogliano, que podría salir del Verona.

La decisión final recae en la propiedad, que tiene ante sí un reto complejo: no solo elegir a la persona adecuada, sino construir una estructura coherente y funcional. Porque en un proyecto como este, el verdadero éxito empieza mucho antes de que ruede el balón.