«La paciencia es amarga, pero su fruto es dulce», escribió Jean-Jacques Rousseau. En el caso de Soulé, ni siquiera tardó mucho, pese al frenesí de una afición quizá quemada por Iturbe y Schick. Matías, tras una primera parte de temporada complicada, está recibiendo de vuelta frutos muy dulces. Y puntos importante cuenta este lunes la redacción de ForzaRoma.info.
Los números muestran que 13 puntos nacieron directamente de los pies del argentino gracias a los goles decisivos en las victorias contra Inter y Parma, Empoli, la preciosa asistencia contra el Verona y la perla en el empate contra la Lazio. Números a lo Dybala para quien fue contratado específicamente para ser el sucesor de ‘La Joya’. Verles brillar juntos el año que viene es el objetivo de la Roma, y ahora será más fácil dado que Soulé ha crecido en todos los sentidos. Ranieri, el auténtico artífice del renacimiento del ex Frosinone, lo está disfrutando.
“Denle tiempo, será el futuro de la Roma“, dijo en más de una ocasión, sin ahorrarle algún que otro latigazo justificado por alguna afectación excesiva. La cura de Claudio también le funcionó. Y ahora Soulé no volverá a desaparecer, al menos hasta Fiugno.

