De la zona de descenso a asegura una plaza en Europa. La Champions League sigue siendo el sueño, pero Ranieri no abandona la superstición: “No jugaremos la Champions. Lo intentaremos con todas nuestras fuerzas, pero creo que la Juve tiene más posibilidades que nosotros”, declaró ayer a los micrófonos de Radio Rai 1. Pero una cosa es segura —escribe Daniele Aloisi en Il Messaggero—: dejará a su sucesor como legado un grupo sólido y revitalizado.
Y en el vestuario se marcaron un objetivo: terminar por encima de la Lazio para jugar al menos la Europa League. Muchos jugadores fueron valorados. En primer lugar Soulé que se despidió de él ayer casi entre lágrimas. El argentino era una incógnita hasta noviembre. Sólo un gol con De Rossi y Juric, y luego el punto de inflexión. En enero recibió muchas ofertas para salir. De febrero a mayo tomó la iniciativa y cargó con la Roma, marcando 4 goles y dando 4 asistencias. El último domingo para Mancini. Hablando de Gianluca: él también está entre los jugadores ‘transformados’. El Como ha puesto sobre la mesa una oferta de unos 10 millones de euros por Cristante. ¿Todo rosas y flores?
No exactamente. Cuidado con cualquiera que piense que este equipo no necesita mejoras. Rainieri y Ghisolfi también lo saben. Este verano, la Roma tendrá que respetar las estrictas condiciones del acuerdo de conciliación y el club no puede cometer errores en los fichajes. En la lista de la compra hay un delantero, un lateral derecho y un centrocampista.

