En una charla extensa y sin rodeos a Sky Spoet, Claudio Ranieri, actual Senior Advisor de los Friedkin, analizó el momento que atraviesa la Roma y dejó varias reflexiones de peso sobre el proyecto deportivo. Desde la apuesta por Gian Piero Gasperini hasta la política salarial, el mercado de fichajes y el posible regreso de Francesco Totti, el dirigente trazó una radiografía clara de un club que prioriza la construcción a medio plazo sin perder de vista la ambición histórica que lo acompaña.
¿Cuál es el verdadero objetivo deportivo de la Roma?
“No estamos exigiendo entrar ya en la Champions League, aunque evidentemente es el deseo de todos. Con la propiedad se habló de un proyecto a tres años, en el que el entrenador pidió una base de 15 o 16 jugadores consolidados y jóvenes alrededor para rotar. Eso es exactamente lo que estamos intentando hacer. Somos la Roma, sí, pero estamos en plena construcción. Estamos muy satisfechos tanto con el juego del equipo como con el trabajo que está realizando Gasperini”.
¿Gasperini fue una elección clara desde el principio?
“Hubo una lista de candidatos y yo di mi opinión. Después la propiedad habló directamente con los entrenadores y finalmente eligieron a Gian Piero”.
Tras el partido ante el Udinese, ¿qué lectura hace del momento del equipo?
“Gasperini dijo lo que sabíamos desde el inicio: queremos llegar lo más alto posible, pero siendo conscientes de que estamos construyendo. Ya advertí que pasaríamos por dos mercados complicados. Sinceramente, no pensé que llegarían tantos refuerzos entre verano e invierno. El míster fue claro: quería a Malen y a Zaragoza, y llegaron. Robinio Vaz fue un fichaje consensuado por todos. Hoy en Europa muchos clubes fichan jóvenes por cifras altísimas, 60 millones o más. Nosotros apostamos por perfiles distintos, con un gasto anual mucho menor. No podemos competir con Chelsea, Liverpool o PSG, pero intentamos adelantarnos y formar talento”.
¿Las tensiones internas pueden afectar al ambiente?
“No lo creo, al menos entre entrenador y club. Son personalidades distintas. A Gian Piero le gusta presionar, insistir, empujar cada día. Da igual quién fuera el director deportivo, haría lo mismo. Massara, en cambio, es una persona tranquila, reflexiva, que sabe escuchar y hacer de puente entre entrenador y propiedad. Yo estoy un poco en medio de ambos”.
¿Qué aportan Malen y Zaragoza al equipo?
“Son dos perfiles que necesitábamos. Malen tiene una experiencia enorme, es internacional con Países Bajos. Sabe jugar como referencia ofensiva, moverse bien, disparar, aparecer incluso en partidos complicados como el de Udine. “
¿Sobre las renovaciones? ¿Pellegrini y Dybala?
“Para la supervivencia del club hay que bajar la cantidad salarial. De lo contrario no podemos hacerlo, no es que la sociedad no quiera. Debe ser un punto de encuentro. En función de lo que se haya visto en el campo, en función de las solicitudes y de lo que quiera el entrenador, habrá reuniones. Si hay un encuentro con lo que ofrece la sociedad, bien. De lo contrario, nos despedimos”.
¿Qué tan involucrados están los Friedkins en el futuro?
“Me parece que el campo y el nuevo estadio lo dicen por sí mismos. Tomaron un entrenador por 3 años y pidieron llegar a la Liga de Campeones, quedarse allí y luego ganar el Scudetto. Este es su modus operandi. No se puede esperar de inmediato, estamos creciendo y construyendo. A finales de año veremos. Hablo del crecimiento del número de jugadores que nuestro técnico considera núcleo. Sé que quiere llevar el núcleo a 15-16. Nuestro objetivo es traer a estos jugadores lo antes posible, me hubiera gustado hacerlo de inmediato, pero no siempre es posible. Estamos todos unidos. Cuando Gian Piero habla, no dice ni una coma fuera de lugar. Estoy de acuerdo con él. Cuando la sociedad me pregunta qué pienso, le digo que estoy de acuerdo. Porque es un hombre de gran visión. Tenemos que tener tiempo para llegar a su visión y nos lo darán los campeonatos que haremos”.
¿Puede Totti volver a la Roma?
“Están pensando en ello. Y espero que Francesco pueda ser realmente útil para la Roma. Porque Francesco es una parte de Roma

