No cesan las complicaciones a cerca del nuevo Stadio Della Roma
El Comité Monti di Pietralata presentó un recurso ante el Tribunal Administrativo Regional (TAR) para detener la tala de 26 árboles autorizada por el Ayuntamiento. Según sus alegaciones, el área en cuestión tiene un valor ecológico estratégico, protegido por normativas europeas y nacionales. Hasta el momento, se han talado 12 árboles, pero el comité insiste en que el resto debe conservarse.
Por su parte, la Roma ha encargado un estudio que certifica que en los árboles ya retirados no había nidos ni refugios de especies protegidas o valiosas. Este informe, presentado para rebatir los argumentos del comité, forma parte de un procedimiento más amplio de análisis medioambiental previo al desarrollo definitivo del proyecto.
El alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, ha declarado que el proyecto está en fase avanzada y que el Ayuntamiento ofrece todo el apoyo posible al club. Sin embargo, los hechos revelan que los trabajos se han vuelto a frenar, ahora por la necesidad de realizar verificaciones de seguridad en una zona que anteriormente fue ocupada por un desguace de coches.
«Se está haciendo todas las encuestas para llegar al proyecto definitivo, con el máximo apoyo del Ayuntamiento». Sin embargo, algo sigue ralentizando el trabajo. «La presencia de aves, como el pájaro carpintero rojo, y de murciélagos (…), especies protegidas por normativas europeas y nacionales, confirma el papel estratégico de la zona», comentó Gualtieri.
Además, los trabajos arqueológicos llevan más de dos semanas paralizados, lo que añade un nuevo nivel de incertidumbre al cronograma de obras. Aun así, fuentes cercanas al proyecto aseguran que la entrega definitiva de los terrenos a los técnicos de la Roma es inminente.
Mientras tanto, el estadio sigue siendo una promesa aplazada, atrapada entre la lentitud administrativa, los conflictos legales y la férrea defensa del medio ambiente urbano.



