Ni tanto, ni tan poco

La derrota frente al Aston Villa leja sombras, pero también luces en un equipo en reconstrucción

La derrota de la Roma ante el Aston Villa en Walsall dejó en evidencia que al equipo dirigido por Gian Piero Gasperini aún le queda mucho por afinar, abría la edición matinal de La Gazzetta Dello Sport. A pesar del pleno de victorias anteriores en la pretemporada y de no haber recibido goles hasta ese momento, el partido ante los ingleses fue un baño de realidad que confirma lo que el propio entrenador había advertido días atrás: “Una cosa es completar la plantilla, otra cosa es reforzarla.”

Y lo cierto es que esta Roma parece necesitar algo más que simples retoques. No bastará con la llegada de Ziolkowski para solucionar los problemas estructurales que se han hecho visibles. El sistema de juego de Gasperini, exigente y basado en automatismos precisos, necesita intérpretes adecuados. Ayer, esos engranajes mostraron claras señales de estar aún en fase de ajuste.

El aspecto defensivo fue uno de los puntos más flojos. Los braccetti, como se les denomina en italia, centrales que salen en presión, fallaron en sus lecturas, y de esos errores nacieron los dos primeros goles del Aston Villa. El equipo dio la sensación de estar descompensado, con movimientos descoordinados y una defensa demasiado frágil incluso con el bloque organizado.

En ataque, las cosas no fueron mucho mejor. Dovbyk tuvo dificultades incluso para aguantar el balón de espaldas, Wesley estuvo muy desacertado y Baldanzi dio la impresión de ser demasiado liviano en el uno contra uno. Ni siquiera las bandas ofrecieron profundidad ni contundencia, a pesar de los constantes gritos de Gasperini desde la banda: “¡Tira, Tira!” buscando instintivamente un atisbo de personalidad en sus jugadores. La elección del joven Reale por delante de Salah-Eddine fue una de las decisiones más llamativas del técnico, quizás como mensaje claro de que en ese sector también hace falta más trabajo y determinación.

No todo fue negativo. Entre lo más destacado, El Aynaoui volvió a dejar buenas sensaciones. Seguro con balón, atrevido sin él, y capaz de llegar desde segunda línea, se está consolidando como una pieza importante en el mediocampo, incluso por encima de Koné. Su evolución está siendo una de las mejores noticias de esta pretemporada. En la segunda mitad, también destacaron positivamente Soulé, Cherubini y Ghilardi, este último aportando más agresividad en la presión que Celik.

Tras el encuentro, Gasperini fue claro en su análisis: “Nos enfrentamos a un equipo fuerte, que ahora mismo va una o dos marchas por delante. Me molesta haber encajado goles incluso con la defensa bien colocada, pero también hemos hecho cosas buenas recuperando balones. La actitud de los chicos fue encomiable y la próxima vez lo haremos mejor.”