Mika Godts vuelve a aparecer en el radar de la Roma

En Trigoria el mensaje ha sido tan silencioso como contundente. Gian Piero Gasperini ha optado por no alzar la voz públicamente, pero su postura es inequívoca: el proyecto necesita refuerzos inmediatos. Al menos dos incorporaciones y cuanto antes. No es un capricho, sino una exigencia para dar forma a un equipo competitivo desde el primer día.

Las negociaciones abiertas siguen siendo las ya conocidas. Giacomo Raspadori continúa siendo una opción real, aunque la operación permanece en pausa a la espera de una respuesta definitiva del jugador. Más compleja es la situación de Joshua Zirkzee: Massara está atento a los movimientos que puedan producirse en Manchester United, especialmente a las decisiones del nuevo técnico, que podrían desbloquear —o cerrar— la puerta al delantero neerlandés.

Mientras tanto, Massara no se queda quieto. De hecho, hoy mismo emprenderá viaje al extranjero para seguir explorando el mercado y analizar alternativas. En su agenda aparecen nombres interesantes. Albert Gudmundsson gusta mucho, pero la Fiorentina no tiene intención de desprenderse fácilmente del islandés. Otro perfil seguido es el de Giovane, aunque aquí los problemas son dobles: un precio elevado, cercano a los 20 millones de euros, y una competencia fuerte con clubes como Atalanta y Lazio.

En las últimas horas ha vuelto a ganar fuerza un viejo objetivo: Mika Godts, extremo del Ajax que ya estuvo en el radar durante el verano. Su fichaje, eso sí, exigiría un esfuerzo económico importante, ya que la valoración del club neerlandés ronda los 25 millones.