El primer día de Gian Piero Gasperini como entrenador la Roma comienza con ilusión. Expectativa por caras nuevas, por los refuerzos solicitados, por operaciones que están a punto de concluir. Esta mañana, la Roma se reúne de nuevo en Trigoria: 29 jugadores han sido convocados, pero ninguna cara nueva. Además del grupo del año pasado, hay jóvenes ascendidos de la Primavera y jugadores que regresan de varias cesiones.
Solbakken se quedó fuera, mientras que Saud se incorporará el día 20. Hermoso y Kumbulla regresan, ambos en el mercado a la espera de acuerdos; Boer, Darboe y Cherubini también regresan. Con ellos, los cinco jóvenes De Marzi, Reale, Mannini, Romano y Zelezny. Ricky Massara sabe perfectamente que esta es la Roma de la ilusión: necesitan acelerar. El nuevo director deportivo lleva días trabajando frenéticamente para satisfacer las necesidades del entrenador. Se necesitan al menos cinco refuerzos, posiblemente tres la próxima semana según cuenta Gianluca Piacentini escribe en Il Corriere della Sera. El nombre más sonado es Ríos del Palmeiras: la Roma ha elevado su oferta a 30 millones de euros, acortando la diferencia con los 35 millones que pedían, y hay esperanzas de que el acuerdo se cierre pronto.
El Aynaoui también está en la mira, pero el Lens pide 30 millones. Para la banda derecha, el nombre más sonado es Wesley del Flamengo: el club carioca pide entre 25 y 28 millones de euros, y la Roma está lista para presentar una oferta. En la izquierda, los nombres siguen en suspenso: Nazinho, nacido en 2003, del Cercle Brugge, está siendo seguido de cerca, al igual que Tagliafico. En defensa, los movimientos también urgen: el West Ham no está dispuesto a ofrecerle un préstamo a Aguerd. Luego está el ataque: se necesita una alternativa que pueda actuar como suplente y complemento. Hojlund sigue siendo el sueño, mientras que el camino hacia Ferguson del Brighton es más concreto.

