Massara mira al mercado con Ferguson y Bailey cada vez más en duda

Ambas cesiones están resultando, hasta la fecha, dos fracasos

La enfermería de la Roma vuelve a llenarse y Gian Piero Gasperini —que ya había encendido las alarmas hace semanas— se enfrenta a una nueva emergencia ofensiva. Paulo Dybala, Evan Ferguson y Leon Bailey no estarán disponibles ni para el compromiso europeo frente al Rangers ni para el duelo liguero del domingo ante el Udinese.

En el caso del argentino, los problemas físicos ya no sorprenden a nadie: su calidad es indiscutible, pero la continuidad sigue siendo su gran asignatura pendiente. Ferguson y Bailey, en cambio, eran las apuestas frescas del verano, pensadas para darle a los giallorossi más dinamismo y profundidad, pero la mala fortuna se ha encargado de truncar ese plan.

El club solo había invertido en los préstamos de ambos jugadores, con la intención de evaluar su rendimiento antes de hablar de compras definitivas. Sin embargo, las lesiones han cambiado por completo el escenario. Desde Trigoria ya reconocen que, a día de hoy, ejecutar sus opciones de compra parece improbable.

Según informa Il Messaggero, Frederic Massara ya se ha puesto manos a la obra para buscar refuerzos en el mercado invernal. Uno de los nombres que más gusta es el de Joshua Zirkzee. El delantero neerlandés, que no está teniendo minutos en el Manchester, vería con buenos ojos un regreso a Italia, donde podría relanzar su carrera y, de paso, mantener vivas sus opciones de acudir al próximo Mundial.

Otra alternativa que baraja la dirección deportiva es Arnaud Kalimuendo, del Rennes, un jugador joven, rápido y con margen de crecimiento. La Roma, otra vez, busca reinventarse en mitad de la tormenta, con el mismo reto de siempre: mantener vivas sus aspiraciones pese a los golpes que llegan desde la enfermería.