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Manu Koné, el 4×4 de Gasperini

Manu Koné junto a Wesle, AS Roma

Manu Koné junto a Wesle, AS Roma

La Roma ha encontrado en Manu Koné mucho más que un centrocampista de recorrido: ha descubierto un elemento imprescindible para el equilibrio del equipo, escribe hoy La Gazzetta Dello Sport. Pase lo que pase, con molestias físicas o sin ellas, el francés siempre aparece donde debe estar. Para Gian Piero Gasperini, prescindir de él en la Serie A no es una opción. Allí, donde el club capitalino se juega su principal objetivo, Koné se mantiene como un fijo indiscutible desde la primera fecha del campeonato.

El dato impresiona por sí solo: ha disputado todos los partidos de liga como titular y sin ser sustituido ni una vez. Desde el primer silbato hasta el cierre del encuentro, su presencia es un punto de apoyo constante para un equipo que necesita su energía para conectar líneas, recuperar balones y transformar cada transición en una oportunidad. Su rol de box-to-box puro encaja de manera perfecta con las exigencias tácticas del entrenador, que ve en él a su hombre de confianza para encarrilar los tempos del juego.

Un aporte que se mide en minutos… y en puntos

Si se excluye a Svilar, cuyo puesto de portero facilita la continuidad, Koné es el jugador giallorosso con más minutos acumulados en la Serie A: 1.170 en total. Lo siguen Mancini (1.165), Ndicka (1.116) y Cristante (1.084), quienes también han estado presentes en los 13 encuentros disputados, pero con al menos una sustitución en sus registros. El francés, en cambio, nunca abandona el campo.

Su aportación no solo se percibe en el volumen de juego, sino también en los resultados. Cuando Koné está sobre el césped durante todo el partido, la Roma promedia 2,1 puntos por encuentro. Cuando su presencia se vuelve intermitente, la media cae a 1,8. Una diferencia que explica por qué su nombre aparece siempre entre las primeras elecciones de Gasperini.

Responsabilidad total en un momento delicado

La derrota más reciente ha obligado a la Roma a buscar respuestas inmediatas, y Koné volverá a ser el encargado de ordenar al equipo en el duelo contra el Cagliari. No sería extraño que el técnico opte nuevamente por un mediocampo de máxima fiabilidad, acompañado por Cristante y El Aynaoui, una fórmula que ha mostrado solidez en los momentos más tensos.

El área rival, la última frontera

Para que su crecimiento sea completo, al francés solo le queda mejorar un aspecto: la relación con el gol. Hasta ahora ha probado suerte en cuatro ocasiones, con un poste como mejor resultado. El error ante Bolonia, con la portería vacía, sigue en la memoria como una oportunidad que debió transformarse en celebración. Afinar ese último detalle podría convertirlo no solo en un pilar imprescindible, sino en un centrocampista total.

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