Lorenzo Pellegrini, ante la posibilidad de reconvertir su posición en el campo
Gian Piero Gasperini vería con buenos ojos retrasar el centrocampista ofensivo al doble pivote del sistema romanista
Cambiar en el fútbol nunca es sencillo, especialmente al llegar al umbral de los 29 años, una etapa en la que muchos jugadores ya han consolidado su identidad en el campo, escribe Davide Fidanza, de Il Romanista. Sin embargo, la historia del deporte demuestra que la reinvención es posible y, en algunos casos, decisiva para prolongar carreras al más alto nivel. Ejemplos sobran: futbolistas que, al modificar su rol, lograron convertirse en piezas clave de sus equipos.
El caso más reciente en la Roma fue Henrikh Mkhitaryan, quien, bajo la dirección de José Mourinho, pasó de ser un atacante ofensivo a desempeñarse como centrocampista. Esa transformación lo convirtió en uno de los protagonistas del conjunto giallorosso primero, y posteriormente del Inter. Hoy, un nuevo capítulo similar podría escribirse con Lorenzo Pellegrini, cuyo futuro inmediato parece ligado a la visión táctica de Gian Piero Gasperini.
El nuevo rol bajo Gasperini
El ex capitán de la Roma intentará retrasar su posición en el campo, asumiendo la responsabilidad de jugar como mediocampista por delante de la defensa, presumiblemente en pareja con Manu Koné. La idea de Gasperini busca liberar al jugador del rol de mediapunta —donde la competencia es abundante— y aprovecharlo en una zona que carece de efectivos con sus características.
Cristante, Koné, Pisilli y El Aynaoui aportan equilibrio, pero ninguno de ellos garantiza cifras elevadas de goles o asistencias, algo que Gasperini valora profundamente en sus centrocampistas. Pellegrini, con más de 100 participaciones directas en goles entre su etapa en Sassuolo y Roma, podría representar un arma estratégica en este nuevo diseño.
Una función ya explorada en el pasado
Si bien la apuesta parece novedosa, Pellegrini no es del todo ajeno a ese rol. Durante las gestiones de Paulo Fonseca y Eusebio Di Francesco ya tuvo la oportunidad de actuar en esa posición, acumulando en total 21 apariciones profesionales como mediocampista por delante de la defensa. Sin embargo, su explosión definitiva llegó con Mourinho, quien lo adelantó definitivamente a la mediapunta, donde brilló con constancia.
El contraste es evidente: mientras Pellegrini suma 172 apariciones como mediapunta y 151 como interior, sus partidos en la zona baja del centro del campo son considerablemente menos. Incluso en su etapa juvenil con la Primavera romanista, desempeñó esa función en contadas ocasiones, siendo más habitual como mezzala (44 apariciones).
Una apuesta arriesgada, pero fascinante
La intuición de Gasperini es arriesgada, pero también estimulante. Rediseñar a Pellegrini en un rol más retrasado podría no solo darle continuidad como líder del equipo, sino también aportar un nuevo equilibrio táctico a la Roma. Si el experimento funciona, el número 7 giallorosso podría transformarse en un centrocampista total: un jugador capaz de construir desde atrás sin perder su capacidad para marcar diferencias en la última zona del campo.


