Llegó la hora de Paulo Dybala
El argentino puede ser el comodín ofensivo que Gasperini tanto desea
Paulo Dybala quiere volver a hablar en el campo, escribe Lorenzo Pes, de Il Tempo. Su discurso quedó interrumpido hace un mes, cuando una nueva lesión lo obligó a detenerse justo cuando parecía haber encontrado el rumbo correcto. El argentino regresó en los minutos finales del duelo entre Fiorentina y Roma, intentando retomar el pulso competitivo que tanto le ha costado mantener a lo largo de su carrera.
Tras un verano de intenso trabajo físico y una adaptación gradual bajo la dirección de Gian Piero Gasperini, Dybala había comenzado la temporada con buenas sensaciones. Su rendimiento ante el Torino confirmaba que estaba listo para volver a ser protagonista. Sin embargo, una nueva parada física frenó su impulso y reavivó las dudas sobre su fiabilidad. El propio jugador lo sabe: deberá ganarse nuevamente todo dentro del campo.
Las carencias ofensivas de la Roma son evidentes, y por eso la figura de Dybala adquiere una importancia especial en la lucha por los primeros puestos. Su calidad, visión y capacidad para desequilibrar pueden ser determinantes en los momentos clave de la temporada. Además, su fuerte vínculo con la ciudad —y la inminente llegada de su primer hijo en marzo— lo mantienen emocionalmente atado a la capital italiana.
Aun así, el tema de su renovación sigue en pausa. En Trigoria, las conversaciones con su representante no se han retomado, pese a la buena relación entre el agente de “La Joya” y Massara. Hoy, las prioridades del club pasan por otros frentes, aunque la continuidad del argentino dependerá, en última instancia, de su rendimiento y de su capacidad para mantenerse sano.
De cara al próximo encuentro ante el Inter, Dybala debería iniciar nuevamente desde el banquillo. Gasperini confía en Soulé como titular por la derecha, con Dovbyk en crecimiento en el rol de delantero centro. El puesto más disputado es el de segundo atacante por la izquierda, donde Pellegrini parte con ventaja.
Para Gasperini, Dybala es un comodín ofensivo, un jugador capaz de cambiar el rumbo de un partido cuando los ritmos bajan. Pero la clave será la continuidad, una palabra que acompaña al argentino desde hace años y que vuelve a ser su gran desafío. Si logra mantenerse disponible y decisivo, su talento podría marcar la diferencia y abrir la puerta a una nueva etapa en Roma.


