El mercado de salida como palanca, como clave para desbloquear aún más el mercado de llegadas asegura este domingo el diario Corriere dello Sport. Los primeros movimientos se centran en Dovbyk, quien, a pesar de su pobre temporada, sigue despertando el interés de varios clubes. Llegan señales concretas del extranjero: nuevas peticiones de España y, sobre todo, de Inglaterra, con el Everton siguiendo de cerca la situación e incluso considerando un intercambio con Beto.
El nombre que encabeza la lista es el de Zirkzee. La Roma está considerando aceptar los tiempos del United, ya que pretende dejar salir al atacante solo en la segunda quincena de enero, cuando regresen los jugadores de la Copa Africana de Naciones. El acuerdo ha sido cuidadosamente planificado: un préstamo oneroso, que podría superar los 5 millones de euros, con una obligación de compra de 30 millones de euros en caso de clasificación para la Champions League.
Pero eso no es todo. Con una eventual salida de Dovbyk y la posible salida de Baldanzi, con destino al Verona o al Pisa, y de Bailey, listo para regresar al Aston Villa, podría abrirse más espacio en el reparto ofensivo. En este contexto, el perfil de Raspadori está en alza: en el Atlético de Madrid, el espacio es limitado.

