Aceleración a la vista en Pietralata para el estadio de la Roma. De hecho, está previsto que las excavaciones arqueológicas propiamente dichas en la zona comiencen en estos días, una medida necesaria solicitada por la Superintendencia. Se deberá sondear el subsuelo del área afectada por el proyecto amarillo-rojo –en terrenos municipales– para verificar que no existan “tesoros” arqueológicos ocultos que deban protegerse. Las actividades, sin embargo, ya habían comenzado pero luego fueron interrumpidas y ahora se trata de adentrarse en el corazón de las excavaciones. En lugar de ello se realizaron estudios geognósticos.
Mientras tanto, en el Campidoglio se espera la presentación del proyecto definitivo del estadio, que la Roma -en respuesta a Il Tempo- anunció para esta primavera, añadiendo después que tiene una fecha en mente pero que no quiere revelarla todavía. Mientras tanto, mientras circulan rumores sobre la posibilidad de encontrar un cupo de plazas de aparcamiento necesarias para la instalación «reviviendo» el antiguo proyecto de un aparcamiento en Monti Tiburtini, la cuestión de la movilidad hacia y desde el futuro estadio se abordó en la mesa técnica que se reunió el 19 de marzo.
La atención se centró en la parada de metro Quintiliani y la posibilidad de mantenerla abierta tanto para entrar como para salir los días de partido. Se habló entonces de ocho zonas de aparcamientos, entre las ya existentes y otras que se crearán, reservando uno para la afición, otro para la prensa y otro para vehículos de emergencia. El objetivo sigue siendo disputar al menos un partido en la temporada del centenario, 2027/28.