La voluntad de quedarse en Milan de Santiago Gimenez, fue determinante en el fallido intercambio con Artem Dovbyk

El mexicano, pese a abrirse a ultima hora al traspaso, tenía clara cual era su verdadera voluntad: Quedarse en Milán

El mercado de fichajes de la Serie A cerró hace apenas unos días, dejando tras de sí más interrogantes que certezas. A diferencia de otros campeonatos europeos, los clubes italianos se movieron con cautela, sin grandes inversiones ni operaciones ruidosas. Esta actitud prudente ha despertado críticas y cuestionamientos sobre la competitividad internacional del fútbol italiano, en un contexto donde la Premier League, LaLiga y la Bundesliga continúan imponiendo su poderío económico.

Uno de los episodios más comentados de este mercado fue el intercambio fallido entre Roma y Milán, que incluía al ucraniano Artem Dovbyk y al mexicano Santiago Giménez. Según reveló Fabrizio Romano, los contactos existieron, pero nunca llegaron a buen puerto debido a la falta de acuerdo entre las partes sobre la fórmula de la operación, que se planteaba como un intercambio de cesiones con opción de compra.

Más allá de las negociaciones formales, la voluntad de Giménez resultó determinante. El ex delantero del Feyenoord dejó claro desde el inicio que su prioridad era mantenerse en el Milan, pese a la leve apertura mostrada hacia la Roma en las últimas horas del mercado. El jugador confía en afianzarse en el once rossonero y competir por un rol protagónico en la temporada, aun cuando la competencia interna es fuerte.