La Roma tendrá en frente a un solido Parma con problemas en ataque

Los de Carlos Cuesta son el equipo menos goleador de las 5 grandes ligas, pese a su buen rendimiento defensivo

A sus apenas 30 años, Carlos Cuesta representa una de las apuestas más arriesgadas —y a la vez más intrigantes— de la Serie A. El joven entrenador español, que la temporada pasada fue el asistente de Mikel Arteta en el Arsenal, vive su primera experiencia al frente de un primer equipo y está decidido a dejar su sello en un Parma que todavía busca una identidad clara.

Después de un inicio de temporada marcado por los ensayos tácticos, Cuesta continúa modelando su proyecto. Comenzó apostando por una defensa de tres, pero el pasado domingo sorprendió con una línea de cuatro, en un intento por encontrar mayor equilibrio y solidez en el juego. De cara al próximo compromiso frente a la AS Roma, la incógnita se mantiene: ¿repetirá esquema o volverá a sus orígenes?

Una defensa firme, un ataque estéril

Hasta ahora, los números reflejan un equipo que sufre poco pero produce aún menos. El Parma ha encajado solo siete goles, una cifra que lo coloca entre las mejores defensas del campeonato. Sin embargo, el problema radica en el otro extremo del campo: solo tres goles marcados, el peor registro ofensivo de la Serie A.

Cuesta sabe que el desafío pasa por revitalizar la fase ofensiva. Su idea es clara: un equipo que presione alto, que recupere rápido el balón y que sea capaz de transformar esa intensidad en ocasiones. En el último empate ante el Como, se observaron avances en esa dirección, con una presión más coordinada y una mejor ocupación de los espacios.

Problemas con la posesión

A pesar de esas mejoras, el Parma sigue teniendo dificultades para construir desde el control de la pelota. La fluidez en la maniobra es uno de los principales puntos débiles. El centrocampista Adrián Bernabé aporta calidad y visión, pero no basta para sostener todo el peso creativo del equipo.

Ante la falta de conexiones en el medio, Cuesta ha optado por un plan más directo: balones largos desde el portero Suzuki, quien curiosamente lidera la Serie A en este tipo de acciones. En el frente de ataque, Cutrone y Pellegrino se esfuerzan por controlar esos envíos y generar segundas jugadas que permitan la llegada de los centrocampistas.

Un proyecto en construcción

A pesar de los resultados discretos, en Parma reina una sensación de confianza. La juventud de Cuesta es vista más como una oportunidad que como una debilidad. Su paso por el Arsenal y su cercanía con Arteta lo han dotado de una visión moderna del fútbol, basada en la intensidad, la flexibilidad táctica y la mejora continua.