La búsqueda de un nuevo director deportivo se ha convertido en una auténtica prueba de resistencia para la Roma, tal y como relata Lorenzo Pes, de Il Tempo. El club giallorosso sigue moviéndose entre diferentes candidatos, evaluando perfiles y escenarios en un proceso que está lejos de resolverse de forma inmediata.
En las últimas horas, la dirección romanista ha intensificado los contactos tanto con Giovanni Manna como con Tony D’Amico, dos nombres que aparecen desde hace semanas en la agenda de la entidad capitolina. La sensación interna es especialmente positiva con el actual dirigente del Napoli, considerado un perfil capaz de aportar una estructura moderna y continuidad al proyecto deportivo.
Sin embargo, la operación no resulta sencilla. El gran interrogante sigue siendo Aurelio De Laurentiis. El presidente del conjunto napolitano no acostumbra a facilitar salidas estratégicas y cualquier movimiento dependerá también de la voluntad del club campeón italiano de abrir una negociación.
Mientras tanto, la vía que conduce a la Atalanta pierde fuerza respecto a días anteriores. El nombre de D’Amico continúa gustando en Trigoria, pero la competencia del Milan sigue presente y mantiene el escenario completamente abierto. En Bérgamo, además, no contemplan desprenderse fácilmente de una de las figuras más valoradas de su estructura deportiva.
La sensación general en Italia es que la Roma todavía necesitará tiempo antes de cerrar definitivamente a su nuevo arquitecto deportivo. La decisión será clave para definir el futuro mercado de fichajes y el rumbo competitivo del club en las próximas temporadas.

