La cuenta atrás ha comenzado. La Roma visita mañana a las 20:45 al SSC Napoli en el imponente Stadio Diego Armando Maradona, en un duelo directo por los puestos de Champions League. Apenas tres puntos separan a ambos equipos en la clasificación, lo que convierte el encuentro en una auténtica final anticipada.
Dudas en la mediapunta: talento condicionado
La principal incógnita está en la zona creativa, justo detrás de Donyell Malen, referencia ofensiva del equipo. Según informó el Corriere della Sera, tanto Paulo Dybala como Matías Soulé están recuperados, pero lejos de su mejor versión física.
Dybala arrastra molestias en la rodilla, mientras que Soulé sigue lidiando con problemas de pubalgia. Todo apunta a que Gasperini evitará arriesgar desde el inicio con ambos. La opción más probable es una rotación durante el partido: uno comenzará y el otro ingresará en la segunda parte, dependiendo del desarrollo del juego.
Pellegrini como eje y la carta sorpresa
Quien parece tener un lugar asegurado es el capitán Lorenzo Pellegrini, pieza clave para equilibrar talento y compromiso defensivo. Su liderazgo será fundamental en un escenario de máxima presión.
Además, atención al recién llegado Bryan Zaragoza, que espera su oportunidad para demostrar desborde y velocidad. En un partido que promete intensidad y espacios reducidos, su capacidad en el uno contra uno podría ser determinante.
Un examen de madurez
La última sesión de entrenamiento será decisiva antes de que Gasperini comparezca en rueda de prensa y dé pistas sobre el once. La Roma sabe que no es un partido más: es una prueba de carácter, ambición y madurez competitiva.

