El pleno de victorias teñido de giallorosso podría no ser suficiente esta temporada. Alcanzar los 73 puntos ya no garantiza asegurar la cuarta plaza, un listón que el curso pasado bastó con 70 para entrar en Champions. La competencia se ha endurecido y el margen de error prácticamente ha desaparecido.
En este escenario, Gian Piero Gasperini confía en recuperar la chispa ofensiva que su equipo ha perdido durante buena parte de la segunda vuelta. Su apuesta pasa por consolidar un tridente que, sobre el papel, es el más peligroso: Malen como referencia, acompañado por Paulo Dybala y Matías Soulé. Sin embargo, las lesiones han impedido ver esta fórmula con continuidad, y solo coincidieron de inicio en un partido reciente ante el Milan.
Más allá del césped, su situación contractual añade otra capa de incertidumbre. El argentino termina contrato y su continuidad no está garantizada, aunque estaría dispuesto a negociar condiciones más flexibles para seguir. Por ahora, el club mantiene una postura prudente y no se ha avanzado en una renovación.

