La proyección de todos ellos y la dificultad para conceder minutos a todos, complica la gestión de plantilla para Guidi
La Roma sigue apostando con decisión por su cantera, invirtiendo en jóvenes promesas llamadas a convertirse en el futuro del club. Sin embargo, el camino hacia la consolidación en el fútbol profesional no siempre es lineal, y varios nombres de la actual Primavera están viviendo un inicio de temporada lleno de contrastes. Sobre ello habla hoy Lorenzo Canicchio, de La Gazzetta Regionale.
Entre ellos, Antonio Arena, nacido en 2009, destaca por la expectativa que le rodea. Considerado una de las “stelline giallorosse”, el delantero fue adquirido con una inversión cercana a los dos millones de euros, cifra que refleja la gran confianza que la Roma ha depositado en él. Titular casi siempre, salvo ante el Sassuolo —cuando Gasperini lo llevó con el primer equipo a Pisa—, Arena apenas ha marcado un gol hasta ahora. Sus actuaciones no han convencido del todo, ni en cifras ni en rendimiento, y su nombre ha aparecido entre los puntos débiles en las últimas crónicas, como en el Roma-Frosinone, donde fue de los más flojos.
Pese a ello, su talento sigue siendo innegable, y la Roma no puede permitirse dejar de lado una apuesta de tal magnitud. Arena necesita tiempo y confianza, ingredientes fundamentales para madurar y traducir su potencial en resultados. En una situación diferente, pero también significativa, se encuentra Della Rocca, nacido en 2006 y en su último año de Primavera. Por edad y jerarquía, su presencia en el once no es opcional: el club debe aprovechar su experiencia y liderazgo para guiar al grupo.
Pero Arena y Della Rocca no son los únicos bajo la lupa. Alessandro Sugamele también atraviesa un momento delicado. En el año en que debía consagrarse y confirmar las buenas sensaciones de las temporadas anteriores, ha perdido protagonismo: suma apenas 93 minutos en cuatro apariciones y recientemente fue enviado a la Under 18para recuperar ritmo, donde respondió con un gol y una asistencia. En las jerarquías internas incluso había caído por debajo de Morucci, quien ahora está lesionado desde el 21 de septiembre.
Tampoco le sonríe el presente a Scacchi, que comenzó con tres titularidades en las primeras cuatro jornadas, pero en los últimos partidos ha tenido escasos minutos. El hueco dejado por Morucci ha sido aprovechado por Almaviva, que tras superar una lesión en el hombro disputó sus primeros 30 minutos de la temporada ante el Napoli. Otro nombre que ha ido desapareciendo del radar es Samuele Belmonte, sin un solo minuto con Guidi y relegado a la Under 18, donde acumula tres presencias bajo las órdenes de Scala.
El mercado también trajo nuevas caras que todavía no logran hacerse un lugar. Es el caso de Krajina, clase 2007, que hasta ahora ha sido un misterio: nunca convocado con la Primavera y apenas una aparición reciente con la Under 18 frente al Cremonese, ausente incluso en el siguiente encuentro contra el Cesena.
El panorama en Trigoria es claro: la Roma Primavera cuenta con una generación llena de talento, pero también de incertidumbres. Entre lesiones, rotaciones y la necesidad de resultados inmediatos, varios jóvenes buscan todavía su identidad dentro del proyecto. Algunos, como Arena, están llamados a liderar; otros, como Sugamele o Belmonte, intentan recuperar protagonismo.

