La Roma no se detendrá en los fichajes de Wesley y Ghilardi; los Friedkin preparan otros 30 millones para reforzar el ataque
Si fuera una subasta, Dan Friedkin siempre estaría ahí. En primera fila. Agitando, cada vez, el cheque para conseguir el fichaje ideal antes del fatídico “¡Uno, dos, tres, ya!”. Este verano, el plan y los sueños siguen inalterados: ya se han gastado 72 millones de euros en el mercado de fichajes (con Wesley França y Daniele Ghilardi ya en camino) y con otros 30 millones para invertir en un extremo y un portero suplente. Wesley França, con el visto bueno del club brasileño, llegara en breve a Roma. Daniele Ghilardi, del Verona, también se unirá a él en breve (12 millones de euros más 2 euros en primas). Pero lo mejor está por venir, dirían los Friedkin.
Los 30 millones de euros necesarios para cerrar la primera fase del mercado de fichajes con estilo están destinados a la compra de un extremo que pueda marcar la diferencia desde los 15 metros, como solía hacer Lookman en el Atalanta. La prioridad, según enfatiza Alessio D’Urso en ‘La Gazzetta dello Sport‘, sigue siendo Igor Paixao, del Feyenoord, cuyas negociaciones con el Olympique de Marsella para el traspaso del brasileño se han estancado repentinamente. La Roma preguntado por el jugador y está lista para lanzar una ofensiva decisiva, ahora que el Leeds (que ofrece 30 millones de euros) ha entrado en la carrera por el codiciado jugador europeo.
El plan B no es una alternativa y cuenta con Antonio Nusa, extremo nacido en 2005 y procedente del Leipzig, que Gasp aprecia para ese puesto clave. Con la llegada del segundo delantero, se superará la barrera de los 100 millones de euros, mientras que el club también necesitará un suplente para Mile Svilar tras la venta de Pierluigi Gollini en los próximos días. Posteriormente, en la segunda fase del mercado de fichajes, el club trabajará en la incorporación de nuevos jugadores a la plantilla en base a las salidas.


