La Roma está dispuesta a esperar por Joshua Zirkzee, que se mantiene como objetivo número 1

La Roma ya empieza a perfilar su hoja de ruta de cara al próximo mercado de fichajes, con un foco claro: fortalecer el frente ofensivo. Tras quince jornadas disputadas, el conjunto dirigido por Gian Piero Gasperini se mantiene en la zona alta de la Serie A, pero el rendimiento del ataque no termina de ofrecer garantías suficientes para sostener el objetivo europeo a medio plazo.

Las dificultades físicas de Artem Dovbyk han condicionado la planificación, mientras que Evan Ferguson, pese a una progresión reciente, aún no ha alcanzado la regularidad esperada para liderar la ofensiva. En este contexto, la dirección deportiva considera imprescindible intervenir para dotar al técnico de una alternativa fiable y de mayor impacto inmediato.

El nombre que encabeza la lista es el de Joshua Zirkzee. El delantero neerlandés, actualmente en el Manchester United, no está gozando de un protagonismo acorde a su potencial, situación que la Roma pretende aprovechar. El club capitalino valora la posibilidad de esperar hasta la segunda quincena de enero, un periodo clave marcado por la final de la Copa de África y la consecuente ausencia de jugadores importantes en la plantilla inglesa, como Mbeumo. Este escenario podría facilitar la apertura del United a una negociación.

Desde el punto de vista financiero, la fórmula preferida por la Roma sería una cesión con opción de compra, como informa Gianluca DiMarzio, susceptible de transformarse en obligación bajo determinadas condiciones deportivas. Esta estructura permitiría contener el riesgo económico y, al mismo tiempo, responder a las exigencias del club inglés. La confianza en Zirkzee es elevada, especialmente teniendo en cuenta su escaso protagonismo actual y su necesidad de minutos de cara al Mundial de 2026.

Alternativas en la agenda giallorossa

En paralelo, la Roma mantiene abiertas otras vías. Beto, exdelantero del Udinese y actualmente en el Everton, sigue siendo una opción concreta, sobre todo si se materializa una salida de Dovbyk. Se trata de un perfil ya conocido en la Serie A y con capacidad de adaptación inmediata.

Por otro lado, el joven Ekhator es observado más como una apuesta de futuro, con vistas al mercado estival, dentro de una estrategia de inversión a medio y largo plazo.

Con todo, Zirkzee representa hoy la combinación más atractiva entre oportunidad de mercado, proyección deportiva y encaje táctico. La Roma está dispuesta a esperar, convencida de que la paciencia puede convertirse en una ventaja decisiva para cerrar una operación clave en su ambición de consolidarse entre los grandes del campeonato italiano.