Paradigme

La Roma en Europa League | Servette-Roma, que los árboles no nos impidan ver el bosque

El duelo que ha enfrentado a la Roma al cuadro suizo del Servette en la cuarta jornada de la UEFA Europa League ha sido todo un carrusel de emociones. En un homenaje a una vetusta época de transistores, la atención del aficionado giallorosso no solo se centraba en el duelo disputado en Ginebra. En Transnistria, el Sheriff puso en aprietos al Slavia Praha durante muchos minutos. Sin embargo, el la victoria final de los checos y el empate de la Roma deja en casi un imposible las opciones de quedar primeros de grupo para los jugadores de Mourinho.

Este poso amargo no debe hacernos caer en el error de obviar que algo se está moviendo en el equipo romanista. El detalle del marcador, no menor, y la consecuente mala clasificación no deben obviar el juego que el equipo comandado por José Mourinho trata de ejecutar sobre el terreno de juego. Desde poco antes de la sosta por selecciones, hay una tendencia al cambio de juego muy clara. Por lo tanto, sería conveniente que los detalles no nos dejen apreciar la situación al completo.

La pizarra de René Weiler

El Servette tenía bien trabajado el plan de partido. Dando amplitud a su juego con los extremos, e interiorizando los laterales supo domar a una escuadra italiana sin respuesta defensiva. Cuando Lukaku y Dybala se emparejaban con los centrales, y Aouar con el lateral diestro Tsunemoto, era su opuesto, Baron quién rompía la presión de la Roma con una conducción por el carril central. Este movimiento desarboló la habitual marca individual de la Roma.

El Servette fija jugadores, hace saltar a Bove sobre Baron, para luego mover rápido el esférico y tener la opción de encontrar un hombre libre por dentro, sobre el que debería saltar Ndicka, hundido en la defensa por extremos y delantero.

Bove se veía obligado a saltar a la presión, soltando su marca para que la tomara Paredes, y Ndicka hiciera lo propio con la abandonada por el argentino. El Servette hizo grande el campo por los costados y empujando la profundidad con Kutesa en la punta de ataque. Todo ello hizo que los saltos de coberturas defensivas fueran largos, y que los suizos tuvieran la capacidad de morder en ataque. Svilar atajó cinco de los seis disparos que recibió, dando continuidad al buen rendimiento que el serbio está mostrando en los minutos que disputa en la segunda competición europea de clubes.

Cambio para crecer

Las dificultades defensivas son fruto del cambio de juego que está experimentando la Roma este curso. La defensa se posiciona más alta, se toman más riesgos. Por ende, los partidos tienen más idas y vueltas, más transiciones. Los golpes del Servette se respondían con ocasiones de la Roma. El bloque bajo de Mourinho es un recurso de contexto de partido, ya no es un discurso. Ahora se pretende elaborar más el juego, hacer más partícipes a los centrocampistas.

Mapa de pases acertados (verde) y errados (rojo) de Llorente en el Servette-Roma. Captura de www.as.com

De esta forma podemos apreciar los mapas de pase de los tres defensores, los cuales recurren al balón largo en ocasiones pero ya no lo hacen constantemente. Se busca mover y agitar al equipo rival. E incluso el equipo ha cambiado de actitud en la base de la jugada. Cuando no tiene opción de avanzar en vertical busca opción atrás para reiniciar el juego y no perder la posesión. La posición media de Llorente tan solo representa un ejemplo más de la evolución del juego de la Roma. Del bloque bajo que se rompía tan solo para verticalizar transiciones, a un juego más estático, coral y masticado.

Leandro Paredes fue el jugador que más veces intervino (108) y lo hizo con un 91% de acierto. No solo jugó en corto, pues fue el jugador que más balones metió en el último tercio de campo sobre el que atacaba la Roma (9). Sus vigilancias defensivas y empeño en los duelos es deficiente, pero con balón sigue siendo un valor añadido sobre el terreno de juego.

Un juego sin premio

Contra el Servette, la Roma intentó 675 pases, de los que jugó con acierto 578, un 85%. Suponen los datos más alto en dicha estadística en lo que va de curso en la UEFA Europa League para la Roma. En la misma línea, la posesión estuvo por encima de la media de la temporada (56%) con un 61%. El jugador con menos intervenciones fue Aouar, seguido de Lukaku (43), quien lideró el número de pases clave en el equipo (3) en un encuentro que no vio portería pero sí colocó en buena posición a compañeros como Paulo Dybala.

Acumulación de cantidad y calidad por la derecha, liberando espacio para El Shaarawy.

La Roma decidió construir sus ataques por la derecha. Aunó la calidad técnica de Llorente, Paredes, Dybala y un Bove in crescendo en este sentido. Con la atracción de marca de Aouar por parte de la defensa suiza, El Shaarawy gozaba de espacios. Los cambios de juego propiciaron ocasiones de peligro para un faraón realmente desacertado. Faltó calidad y un buen tono competitivo, pero en absoluto hubo ausencia de preparación táctica. Esto último se le ha podido achacar al equipo en innumerables ocasiones, pero no en los últimos encuentros.

El equipo está creciendo en un juego adaptado a los jugadores que han mostrado mayor fiabilidad física, y por lo tanto, que son habituales para Mourinho. Los resultados están sufriendo altibajos, pero existe un cambio de tendencia en el juego de la Roma muy claro y evidente. La frustración no debe ponerle piedras en el camino a un monoplaza que acaba de cambiar su chasis para ofrecer menor resistencia al viento y, con ello, lograr asentarse en los primeros puestos de la parrilla el día de mañana.

Entrada siguiente

Diosini:"La Roma es un gran equipo, formado por grandes jugadores y con un gran entrenador, será difícil; a Lukaku no se frena individualmente si no como equipo"

Sáb Dic 2 , 2023
Durante la rueda de prensa previa al Sassuolo-Roma, el técnico de Neroverdi, Alessio Dionisi, analizó el partido en casa contra […]

Puede que te guste