La Roma empieza a trazar planes para el futuro con Massara trabajando en las renovaciones; las negociaciones con Mancini, Cristante y Celik bien encaminadas

En Trigoria, ya se empiezan a trazar planes para el futuro, y además de considerar nuevos fichajes, Massara trabaja para asegurar la renovación de sus jugadores más emblemáticos. El primero es, sin duda, Gianluca Mancini, quien está dispuesto a firmar un contrato vitalicio. Su contrato finaliza en 2027, pero en los últimos días se han intensificado las negociaciones para extenderlo hasta 2030. Se ofrece un contrato de tres años con opción a un cuarto, lo que significa que permanecería en la capital hasta los 35 años. Una renovación lo convertiría en una pieza clave para la Roma.

Bryan Cristante se enfrenta a un destino similar. Los primeros contactos oficiales entre las partes tuvieron lugar hace unas semanas, y se espera que las negociaciones se aceleren pronto. Firmará un contrato de dos años, cuenta este domingo Daniele Aloisi en Il Messaggero. Zeki Celik también está en la lista de jugadores dispuestos a extender su contrato: en enero pasado, estuvo a un paso de fichar por el Fulham, pero casi un año después, la situación ha dado un giro de 180 grados. Con Ranieri, se convirtió en titular indiscutible, y desde la llegada de Gasperini, la situación no ha cambiado: juega tanto de lateral derecho como de lateral izquierdo. Su rendimiento es excelente y su contrato finaliza en junio de 2026. Se han iniciado conversaciones para una renovación hasta 2029, pero el salario sigue siendo un factor clave.

El club aún podrá acogerse al Decreto de Crecimiento. Actualmente, las opciones para Pellegrini, Dybala y El Shaarawy son escasas: los tres corren el riesgo de marcharse como agentes libres el próximo verano. Ferguson, Bailey y Tsimikas también se irán, por lo que resulta difícil imaginar una rescisión de contrato.