La Roma debe de comenzar a pensar en el futuro de varios de sus futbolistas

Los próximos meses se presentan decisivos para la Roma, que deberá enfrentar una compleja gestión de contratos y salarios elevados, tal y como avanza hoy el portal ForzaRoma. Con varios futbolistas clave acercándose al final de sus acuerdos, la directiva giallorossa deberá elegir entre renovar, negociar a la baja o abrir la puerta de salida a jugadores emblemáticos.

Pellegrini, de símbolo a interrogante

Una de las situaciones más delicadas es la de Lorenzo Pellegrini. Pese a su reciente gol en el derbi y su recuperación en el once titular, el ex capitán sigue en la cuerda floja. El club ya había tomado la decisión de colocarlo en el mercado durante el verano y, por ahora, no existen señales de renovación desde Trigoria.

Pellegrini percibe alrededor de 6 millones de euros por temporada, y aunque estaría dispuesto a rebajar sus pretensiones, el ambiente no invita al optimismo. La posibilidad de una continuidad parece cada vez más remota.

El Shaarawy, sacrificio sin recompensa

Otro caso sensible es el de Stephan El Shaarawy, quien el pasado verano aceptó una importante reducción salarial —de 3,5 a 1,5 millones netos anuales— con tal de seguir vistiendo la camiseta romanista. Sin embargo, su rendimiento ha ido a la baja y su presencia en el campo se ha reducido, lo que pone en duda su permanencia más allá de esta temporada.

Celik, el caso más estable

Más positiva es la situación de Zeki Çelik, titular habitual durante el último año y con un papel cada vez más consolidado en el esquema del técnico. El lateral turco, que percibe 2 millones por temporada, ya ha iniciado conversaciones para una posible renovación. La Roma estaría dispuesta a mantener esas condiciones, aunque la decisión final dependerá de las pretensiones del jugador y de las ofertas que puedan llegar desde el extranjero.

Dybala, el gran enigma

El capítulo más candente es, sin duda, el de Paulo Dybala. El argentino, con un salario cercano a los 8 millones de euros, ha manifestado su disposición a repartir esa cifra en dos anualidades para facilitar su continuidad. Desde el club no cierran la puerta, pero prefieren esperar para evaluar el estado físico del jugador, que recientemente volvió a las canchas tras otra lesión.
Si las próximas semanas confirman una mejoría sostenida, la renovación de la “Joya” podría convertirse en una realidad. De lo contrario, la Roma podría verse obligada a replantear su estrategia.