La Roma comienza a definir su futuro deportivo, aunque no todas las piezas encajan con la misma claridad. Mientras la directiva ha asegurado la continuidad de jugadores clave como Gianluca Mancini y Bryan Cristante, ambos con renovaciones selladas hasta 2030, el caso de Paulo Dybala sigue envuelto en incertidumbre.
El vínculo del atacante argentino finaliza el próximo 30 de junio y, a día de hoy, no existen señales concretas que indiquen una prolongación del contrato. Según Fabrizio Romano, las conversaciones entre el entorno del futbolista y el club se encuentran completamente paralizadas, sin avances ni negociaciones activas.
A pesar de los rumores que lo vinculan con Boca Juniors, desde el entorno del jugador no hay gestiones firmes para un regreso inmediato al fútbol argentino. La opción de un traspaso en el mercado de enero no está sobre la mesa, lo que traslada cualquier definición al final de la temporada.

