A priori, la Roma no debería realizar cambios en el lateral izquierdo durante el mercado invernal, tal y como informa Gianluca DiMarzio. Salvo giro inesperado, el conjunto giallorosso afrontará la segunda mitad de la temporada con la misma estructura defensiva, sin acudir a fichajes en esa zona del campo.
La clave está en Konstantinos Tsimikas, cuyo préstamo procedente del Liverpool parece que no será interrumpido de manera anticipada. El futbolista griego continuará en la capital italiana hasta el final de la temporada, garantizando así cobertura suficiente en el puesto de lateral.
Esta decisión llega pese a las declaraciones recientes de Frederic Massara, quien antes del duelo frente al Milan había reconocido contactos con el club inglés para analizar la situación del jugador. Finalmente, esas conversaciones no se traducirán en cambios inmediatos.
Con la continuidad de Tsimikas asegurada, la Roma descarta incorporar un nuevo lateral izquierdo en enero. Además, el Wolverhampton ha rechazado las propuestas presentadas hasta ahora por Wolfe, cerrando otra posible vía de refuerzo.
Por ello, la atención del club se desplaza hacia otras posiciones. El principal nombre que sigue sobre la mesa es Yannick Carrasco, aunque su posible llegada estaría vinculada a un rol más ofensivo y no a tareas defensivas. La prioridad, por tanto, pasa por reforzar el ataque sin alterar el equilibrio del sistema defensivo actual.

