La nueva Roma que imagina Gian Piero Gian Piero Gasperini ya tiene una base muy definida. El técnico italiano considera que el equipo necesita tres incorporaciones clave para dar un salto competitivo real y pelear de tú a tú contra los grandes de la Serie A. Su prioridad no está en el centro del campo, sino en las bandas y en la zona ofensiva.
Dentro de su sistema 3-4-2-1, según informa Corriere Dello Sport, Gasperini cree que la Roma necesita reforzar especialmente los carriles izquierdo y derecho, además de sumar un atacante diferencial capaz de aportar velocidad, desequilibrio y gol. Para el entrenador, esas posiciones son fundamentales en un esquema donde los extremos y los jugadores ofensivos tienen un desgaste constante y son decisivos tanto en ataque como en presión.
En cambio, el centro del campo sí parece convencer plenamente al técnico. La pareja formada por Manu Koné y Niccolò Pisilli ha ganado muchísimo peso en los planes del club. Gasperini considera que ambos representan el equilibrio perfecto entre juventud, intensidad y proyección de futuro.
Koné aporta fuerza física, recuperación y salida rápida de balón, mientras que Pisilli destaca por su movilidad, llegada al área y capacidad para jugar entre líneas. El entrenador cree que pueden convertirse en una de las parejas más sólidas del campeonato y, salvo una oferta irrechazable, la intención sería construir el nuevo proyecto alrededor de ellos.
La situación de otros centrocampistas sigue abierta. Lorenzo Pellegrini continúa siendo importante por liderazgo y experiencia, aunque su papel podría cambiar en el nuevo sistema. Bryan Cristante, por su parte, seguiría siendo una alternativa fiable gracias a su versatilidad y capacidad táctica.
En ataque, el gran desafío será encontrar futbolistas adaptados al estilo agresivo y vertical de Gasperini. El técnico busca jugadores capaces de romper líneas, atacar espacios y mantener una presión constante durante los 90 minutos. No solo quiere talento ofensivo, sino también intensidad y sacrificio defensivo.
Otro aspecto fundamental será el rendimiento de los laterales. En el modelo de Gasperini, los carrileros son prácticamente extremos: deben generar amplitud, asistir, presionar y recorrer toda la banda sin descanso. Por eso la Roma trabaja especialmente en la búsqueda de un perfil zurdo natural que pueda marcar diferencias por el costado izquierdo.
Mientras tanto, el equipo sigue concentrado en la pelea por entrar en la próxima Champions League. El cuerpo técnico ya está gestionando las cargas físicas pensando en el tramo decisivo de la temporada, con partidos clave que podrían definir el futuro europeo del club.
Entre los nombres más observados aparece Paulo Paulo Dybala, cuyo encaje táctico sigue siendo uno de los grandes temas internos. Su calidad es indiscutible, pero Gasperini quiere encontrar la mejor manera de integrarlo en un sistema de máxima intensidad física.
Además, varios clubes europeos siguen de cerca a las grandes joyas del equipo. Manu Koné, Niccolò Pisilli y Mile Mile Svilar son actualmente los futbolistas con mayor proyección y valor de mercado dentro de la plantilla. Aun así, la idea del entrenador sería evitar su salida y convertirlos en la base del nuevo proyecto.
La sensación dentro del club es clara: la Roma no busca una revolución total, sino una transformación estratégica. Gasperini quiere construir un equipo más rápido, más intenso y mucho más competitivo, manteniendo una columna vertebral joven y preparada para crecer durante los próximos años.

