En los pasillos de Trigoria empieza a tomar forma un rumor que, por ahora, se mueve más en el terreno de las hipótesis que en el de las decisiones oficiales. La idea que circula en estas horas apunta a un posible cambio de rumbo en las bandas ofensivas: blindar a Baldanzi como apuesta de presente y futuro, y anticipar la salida de El Shaarawy, incluso antes del vencimiento natural de su contrato.
Según Corriere Della Será, la solicitud de Gian Piero Gasperini de incorporar otro extremo que actúe por la izquierda, además de Raspadori, habría reactivado reflexiones internas sobre el equilibrio del plantel. En ese contexto, el nombre de El Shaarawy vuelve a aparecer no tanto por lo que puede aportar, sino por lo que su salida permitiría liberar en términos de espacio y planificación.
El Faraón, cuyo contrato finaliza en junio y no estaría en los planes de renovación, podría convertirse en una salida adelantada si las partes acuerdan una rescisión con seis meses de antelación. Una solución que, siempre en clave de rumor, beneficiaría a todas las partes: la Roma ganaría margen de maniobra en el mercado y el jugador tendría la opción de encontrar destino de inmediato.
Entre los clubes atentos a la situación aparece el Genoa, donde Daniele De Rossi observa el escenario con interés, aunque no sería el único. Por ahora no hay confirmaciones, solo señales dispersas que alimentan la conversación. En Trigoria se escucha, se evalúa y se espera: el mercado, como siempre, tendrá la última palabra.

