Justin Kluivert ha vuelto a poner sobre la mesa el impacto que tuvo su paso por la Roma en su formación como futbolista y como persona. En una conversación con Cronache di Spogliatoio y Rivista Undici, el actual atacante del Bournemouth repasó aquellos años en la capital italiana, etapa que definió como un proceso lleno de aprendizajes, contrastes y figuras que marcaron su crecimiento.
El neerlandés recordó con especial afecto a Daniele De Rossi, a quien describió como “una rareza en el fútbol” por su autenticidad y liderazgo. Kluivert confesó que aún conserva la camiseta del histórico capitán, símbolo de un vínculo que trasciende lo deportivo. También destacó la influencia de Edin Džeko y Aleksandar Kolarov, a quienes calificó como “verdaderos capitanes” que lo ayudaron a adaptarse a un entorno exigente y apasionado como el romano.
“De Rossi es un tipo especial, una rareza en el fútbol. Los otros dos jugadores que me han marcado en la Roma son Dzeko y Kolarov. Dos verdaderos capitanes.
No faltó en su relato una mención a Claudio Ranieri, técnico al que definió como “una leyenda” por su experiencia y cercanía. Kluivert asegura que, al mirar fotos de aquel periodo, se sorprende al ver lo joven e inexperto que era. Sin embargo, reconoce que los altibajos vividos en Roma fueron determinantes para convertirse en el profesional que es hoy. “Era un niño; ahora soy padre”, reflexionó.
¿Ranieri? Una leyenda. De vez en cuando miro las fotos de esa época en el teléfono y digo ‘Madre mía, qué pequeño era’. He vivido altibajos, pero eso me ha permitido convertirme en la persona que soy ahora. Era un niño, hoy soy padre. Veo a la Roma a menudo, sobre todo en Europa, los apoyo y espero que ganen el Scudetto”.

