La cuenta atrás para el duelo entre Juventus y Roma ya ha comenzado, y en Trigoria las decisiones de Gian Piero Gasperini siguen abiertas. No se trata de una revolución táctica, sino de ajustes finos que pueden marcar diferencias en un partido de alto voltaje.
En defensa, las dudas son más de matiz que de concepto. Celik parte con ventaja para ocupar el rol de tercer central por la derecha, mientras que Rensch se perfila como carrilero en ese mismo sector. No obstante, el intercambio de posiciones entre ambos no está descartado: es una solución ya ensayada, y el neerlandés conoce bien el mecanismo tras haberlo interpretado en varias ocasiones bajo la dirección de Ranieri.
El debate realmente relevante se sitúa unos metros más arriba. La elección entre Ferguson y Dybala para acompañar a Soulé y Pellegrini concentra la mayor atención. La prensa apunta al irlandés como favorito para iniciar el encuentro, pero el pulso está lejos de resolverse. Todo indica que la decisión definitiva llegará en las horas previas al choque, con el estado físico y las sensaciones del argentino como factores determinantes.
Si no hay sorpresas de última hora, la Roma podría presentarse con Svilar bajo palos; una línea defensiva formada por Celik, Mancini y Hermoso; Wesley y Rensch como carrileros, con Cristante y Koné en la sala de máquinas; Soulé y Pellegrini como enlaces ofensivos; y Dybala —o Ferguson— liderando el ataque.

