Joshua Zirkzee continua siendo la prioridad de la Roma, mientras que el United siguen en busca de un sustituto

El nombre de Joshua Zirkzee sigue flotando sobre Trigoria como una promesa que aún no termina de aterrizar. En los pasillos del mercado, la sintonía entre la Roma y el delantero neerlandés es clara y reconocida, pero el verdadero nudo de la operación sigue estando en Mánchester.

Según Fabrizio Romano, el Manchester United no cierra la puerta a la salida del ex Bolonia, aunque necesita antes resolver su propio rompecabezas ofensivo. El plan inicial de los Red Devils pasaba por la llegada de Antoine Semenyo, una operación que habría desbloqueado automáticamente el adiós de Zirkzee. Sin embargo, ese movimiento se desinfló, con el jugador del Bournemouth cada vez más cerca del Manchester City, obligando al United a replantear tiempos y prioridades.

Desde Roma transmiten calma. El deseo del futbolista es vestir la camiseta giallorossa y ese factor mantiene viva la negociación. No obstante, en Inglaterra se toman margen: la dirección deportiva del United quiere asegurarse un sustituto adecuado antes de dar luz verde definitiva. No es un no, pero tampoco un sí inmediato.