
La temporada llega a su desenlace y la Roma afronta un compromiso decisivo lejos del Olímpico. El conjunto dirigido por Gian Piero Gasperini necesita cerrar el campeonato con un triunfo en el campo del Hellas Verona para mantener intactas sus aspiraciones europeas y culminar una remontada que hace apenas unos meses parecía improbable.
El técnico italiano ha insistido durante toda la semana en la importancia de mantener la máxima concentración pese a que el rival ya no pelea por objetivos clasificatorios. El Verona, sin presión, ha demostrado recientemente ser un equipo incómodo y competitivo, capaz de poner en aprietos a cualquiera en este tramo final del campeonato.
La Roma llega además condicionada por varias bajas importantes. La ausencia más sensible es la del brasileño Wesley, sancionado tras su expulsión en el derbi. Su lugar en el carril derecho será para Rensch, que tendrá la responsabilidad de cubrir una posición clave en un partido de máxima tensión.
En defensa también habrá modificaciones. Ndicka y Pellegrini no estarán disponibles, obligando a Gasperini a reorganizar la zaga. Ghilardi apunta al once inicial, mientras Mancini asumirá el mando en el centro de la defensa y Hermoso ocupará el perfil izquierdo.
En el centro del campo, una de las grandes incógnitas pasa por Koné, que ha logrado recuperarse físicamente pero todavía no está en plenitud y comenzará el duelo desde el banquillo. La duda del técnico está entre Pisilli y El Aynaoui para acompañar a Cristante.
En ataque, la Roma confiará en su talento ofensivo. Matías Soulé será uno de los futbolistas más vigilados, moviéndose desde el sector derecho con libertad para generar peligro y asistir. A su lado aparecerá Paulo Dybala, encargado de aportar creatividad y último pase en los metros decisivos. Como referencia ofensiva estará Malen, elegido para liderar el ataque romanista.
POSIBLE XI AS ROMA: Svilar, Hermoso, Mancini, Ghilardi, Celik, Cristante, Pisilli, Rensch, Dybala, Soulè y Malen
