Gabriele Gravina, presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), se pronunció este lunes sobre la posibilidad de detener la Serie A antes de los cruciales playoffs que la selección italiana disputará en marzo para obtener su billete al próximo Mundial. Al margen de la asamblea del Consejo Federal, el dirigente aclaró que la federación no contempla ningún tipo de modificación en el calendario del campeonato.
Italia se enfrentará el 26 de marzo a Irlanda del Norte y, en caso de victoria, jugará una final contra el ganador del duelo entre Gales y Bosnia. Aun así, Gravina insistió en que no habrá cambios drásticos en la planificación del torneo doméstico.
“El aplazamiento o la suspensión de la jornada es una opción que no consideramos viable”, afirmó. “No buscamos atajos. Estamos organizándonos de manera autónoma para llegar a los playoffs en las mejores condiciones”.
El presidente también destacó el reducido número de jugadores seleccionables que militan actualmente en la Serie A, apenas un 25%, lo que permite al cuerpo técnico seguirlos más de cerca durante las próximas semanas. Entre las alternativas sobre la mesa, Gravina mencionó la posibilidad de realizar una breve concentración a mediados de febrero, siempre que esta sea compatible con los compromisos de los clubes, incluidos los internacionales.
Con la presión creciente tras el resultado de las Eliminatorias, la FIGC trabaja contrarreloj para ofrecer a Gattuso el mejor escenario posible sin alterar el calendario de un campeonato ya de por sí cargado de obligaciones.

