El gol sigue siendo la gran asignatura pendiente en este mercado
La necesidad de gol en la Roma es un asunto que lleva tiempo sobre la mesa. Claudio Ranieri lo remarcó en varias ocasiones en el tramo final de la pasada temporada, y Gian Piero Gasperini lo ha confirmado apenas un mes después de asumir el cargo. Así lo recoge Gabriele Turchetti en Il Tempo.
Ayer, tras la victoria en en amistoso contra el Everton, el técnico de Grugliasco reveló que había solicitado la incorporación de un nuevo delantero en la reunión mantenida el viernes con la directiva. La situación actual del ataque romanista genera dudas: Ferguson sigue siendo una incógnita por su historial de lesiones, mientras que Artem Dovbyk —pese a que Gasperini reconoce su potencial— continúa mostrando las mismas limitaciones técnicas y de carácter que la temporada pasada.
El delantero ucraniano podría incluso salir del club, pero solo si llega una oferta adecuada, que la Roma cifra en un mínimo de 32 millones de euros para evitar pérdidas en términos del FPF.
En las últimas semanas, uno de los nombres que ha sonado para reforzar la delantera es Fabio Silva. Sin embargo, el Wolverhampton no ha mostrado aún disposición a aceptar una fórmula distinta a la venta definitiva. El contrato del portugués, nacido en 2002, expira en 2026, aunque los Wolves cuentan con la opción de prorrogarlo un año más.
Silva viene de una temporada de cesión en Las Palmas, donde firmó diez goles y dejó una buena impresión, cualidades que no han pasado desapercibidas para Gasperini, que ve en él un perfil idóneo para revitalizar el ataque romanista.

