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Gasperini vuelve a sus originas para sacar 3 puntos en el MAPEI Stadium

Dybala de falso 9 o Cristante en 3/4, fueron piezas clave para esta victoria a domicilio

El triunfo ante el Sassuolo dejó algo más que tres puntos: la capacidad de reinventar a sus jugadores en función de sus virtudes más profundas. La disposición de Paulo Dybala como punta y Bryan Cristante en tres cuartos sorprendió a algunos, pero quienes conocen la historia del técnico de Grugliasco saben que no hay nada improvisado en sus decisiones.

Para los más distraídos, ver a Dybala como delantero centro pudo parecer una apuesta arriesgada, incluso una excentricidad. Sin embargo, basta mirar atrás para entender que se trata, más bien, de un regreso a los orígenes. En la temporada 2012-2013, cuando Gasperini dirigía al Palermo, el joven argentino ya alternaba entre la posición de segunda punta y la de referencia ofensiva en un tridente junto a Miccoli (o Brienza) e Iličić. Aquel Dybala, dinámico y valiente, recorría todo el frente de ataque con la libertad que ayer volvió a mostrar. Su movilidad, su lectura de los espacios y una condición atlética envidiable hicieron recordar a aquel chico que, en un campeonato mucho más competitivo, conquistó los ojos de la Juventus.

El caso de Bryan Cristante es igual de revelador. En la temporada 2016-2017, el centrocampista encontró su mejor versión precisamente con Gasperini, actuando entre la medular y el área rival. Desde esa posición, supo combinar presencia física, llegada y gol, firmando 12 tantos entre liga y copas. Fue entonces cuando Roma lo fichó, y allí, entre distintas posiciones —desde mediocentro hasta defensa central—, fue perdiendo parte de su esencia. Ayer, en Reggio Emilia, recuperó aquel rol que lo hizo brillar: mediapunta con libertad para irrumpir desde la segunda línea y romper el equilibrio rival.

Lejos de ser una novedad, lo de ayer fue una reafirmación del método Gasperini: leer a los jugadores antes que al sistema, potenciar sus características y devolverles la confianza desde el contexto táctico. Dybala volvió a sentirse protagonista; Cristante, influyente. Y el equipo, como consecuencia, volvió a mostrar fluidez, convicción y peligro constante.

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