El plan ofensivo de Gasperini está definido: Malen en el centro acompañado por los argentinos a los costados, un ataque que combina velocidad, creatividad y profundidad. Este esquema estaba previsto incluso para el duelo ante el Napoli, pero los problemas físicos alteraron los planes: Paulo Dybala se quedó fuera y Matías Soulé solo pudo ingresar en la segunda mitad, lejos de su nivel óptimo.
Actualmente, ambos jugadores siguen siendo duda para el partido contra la Cremonese. Dybala, que lleva cuatro encuentros sin jugar, intenta forzar movimientos y cambios de dirección, pero persiste un dolor en la rodilla que limita su rendimiento. Por su parte, Soulé sufre de pubalgia, lo que lo hace poco apto para disputar los 90 minutos completos. Ante esto, se baraja la posibilidad de una rotación o “staffetta” en la banda derecha, manteniendo a Pellegrini por la izquierda.
Señales positivas: Koné y Hermoso
Buenas noticias llegan desde la recuperación de Koné, quien se ha reincorporado al grupo y podría tener minutos ya el domingo, ya sea desde el inicio o entrando durante el partido, con el objetivo de recuperar ritmo de cara al encuentro ante la Juventus. Por otro lado, Hermoso realizó pruebas en la tarde de ayer para evaluar su capacidad de disparar con el pie izquierdo, tras su última participación el 2 de febrero frente al Udinese.
En definitiva, Gasperini busca equilibrio entre mantener el modelo ofensivo más efectivo de la temporada y gestionar las limitaciones físicas de su plantilla. La Roma encara una semana clave, con la mirada puesta en retomar la regularidad y preparar con cuidado el duelo ante la Juventus.

